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Noticias | Ahorro: Fondos de Inversión

La guerra del brokeraje continúa y esta vez ha sido DeGiro quien ha querido ver la apuesta de sus rivales y rebajar también a cero las comisiones. La firma holandesa, que ya se encontraba entre las más económicas de España, llevará a cero el coste de las operaciones de compra/venta de acciones en las principales bolsas europeas - EuroNext Paris, Lisboa, el Nasdaq de Estocolmo, Dinamarca, la Bolsa de Madrid y la Borsa italiana-, además del mercado estadounidense y los ETFs. La rebaja comenzará el próximo lunes, 22 de noviembre.


El bróker confía en que "el atractivo y la calidad de su oferta lleve a un incremento de los ingresos que mejorará la rentabilidad", apuntaba en una nota ayer. Sí seguirá teniendo coste la conversión de divisa, aunque la firma asegura que es "uno de los más bajos de la industria", ya que aplica un 0,25% sobre el nominal de la operación.

Hasta ahora DeGiro ocupaba en España uno de los primeros puestos. Para una operación de compra de acciones españolas por un importe de 10.000 euros, la firma aplicaba una comisión de 7 euros resultado de un mínimo de 2 euros más el 0,05% sobre el nominal (con un máximo de 10 euros).


En Wall Street DeGiro ya era de los brókeres más baratos, incluso prácticamente a nivel cero: 10.000 dólares en una firma estadounidense hubiera supuesto un coste de 0,9 euros. EVO Banco -que presentó su bróker la semana pasada, Ninety Nine y Bux Zero ya permiten operar en la bolsa americana sin comisiones por compra/venta de títulos. El anuncio de DeGiro se produce una semana después de que su compatriota Bux Zero aterrizara en nuestro país prometiendo operar sin coste. Lo cierto es que así es, para acciones españolas también, pero condiciona que la compra de acciones sea gratis a que la orden se ejecute una vez al día, lo que permite al bróker agruparlas todas y ejecutarlas. Si el inversor quiere lanzar una orden a mercado o limitada (por precio) la comisión es de 1 euro.


Flatex DeGiro, matriz del bróker, cuadruplicará los ingresos previos a la pandemia a cierre de este ejercicio, hasta los 428 millones de euros, según las previsiones, frente a los 132 del cierre de 2019.


2021-11-18

La sentencia de muerte de los depósitos está escrita desde hace tiempo. Al menos en nuestro país, donde ya apenas puede encontrarse rendimiento en este producto. De hecho, echando la vista atrás, para que un ahorrador consiga obtener lo mismo que hace diez años hoy tiene que invertir hasta 100 veces más. La rentabilidad de los depósitos ha caído un 98% desde entonces.

Es lo que reflejan las estadísticas del Banco de España y representa un duro golpe para el bolsillo del ahorrador más conservador. Según la serie histórica del organismo, hace una década, la rentabilidad media de los depósitos era del 2,74%, si nos fijamos en el dato concreto de septiembre de 2011. Unos años antes, en 2008, llegó a superar el 5%. Sin embargo, en septiembre de este año, fue del 0,05%.

"La rentabilidad de los depósitos bancarios se ha hundido durante los últimos años. La política monetaria impuesta desde el Banco Central Europeo (BCE), que tan bien ha venido a los hipotecados, ha causado estragos en este producto de ahorro", señalan los expertos. A modo de ejemplo, si hace poco más de una década la banca pagaba de media 500 euros brutos por cada 10.000 euros invertidos a un año, ahora los intereses se reducen a 5 euros.

¿Qué opciones hay en las entidades españolas? Pues prácticamente ninguna. Más aún cuando en los últimos meses las rebajas de rentabilidad se han ido sucediendo. Tanto que algunos bancos ya comercializan depósitos con rendimiento 0. Otros, directamente los han eliminado de su escaparate de productos después de su baja aceptación dadas las bajas rentabilidades. "La situación es tan crítica que varios bancos ya penalizan a los ahorradores trasladándoles los tipos negativos o mediante comisiones de custodia de saldo si sobrepasan cierto límite y no mantienen un grado mínimo de vinculación con la entidad", añaden.

De hecho, en los últimos diez años, su saldo vivo se ha reducido en un 80%. ¿Dónde ha ido a parar ese ahorro? Gran parte está en cuentas, a pesar de que estos productos tampoco son rentables, por lo que no sirven para hacer crecer los ahorros, lo que supone "una preocupación para muchos ahorradores que ven como su dinero no se rentabiliza mientras la inflación se dispara". Una situación que se une al ahorro acumulado durante los meses más duros de la pandemia del Covid-19. "Muchos consumidores ahorraron durante el confinamiento. Sin embargo, el incremento de la inflación y el hecho de dejar los ahorros en cuentas corrientes sin rentabilidad está dañando el patrimonio de algunos hogares", destacan desde el comparador.

¿QUÉ HACER CON EL DINERO?

Ante este panorama, muchos ahorradores se plantean comenzar a invertir y asumir el riesgo que esto implica. "Apostar por los fondos de inversión, la bolsa o por otros activos más exóticos, como las criptomonedas, puede ayudar a esquivar los efectos de la inflación y puede servir para diversificar los ahorros. Pero la realidad es que igual que se puede ganar, se puede perder", advierten, añadiendo que, además, "estos activos, cuyo capital no está garantizado, pueden no ser adecuados para aquellos ahorros que se vayan a necesitar a corto plazo o para el llamado colchón de emergencia, al que se recurriría en caso de un imprevisto".

Aquellos ahorradores que se nieguen a renunciar a la protección con la que cuentan los plazos fijos pueden encontrar mejores oportunidades en otros países de la Unión Europea (UE). Algunos bancos de los países vecinos pagan rentabilidades cercanas al 1% TAE, muy superiores a las de los productos españoles, con la ventaja de que también están protegidos por un fondo de garantía. No permiten esquivar totalmente los efectos de la inflación actual, pero como mínimo permiten suavizarlos y perder menos poder adquisitivo.

Bolsamanía | 2021-11-11

La fusión de CaixaBank y Bankia está a un solo paso de completarse. El 12 de noviembre es la fecha marcada en rojo en el calendario. Ese día se producirá la integración tecnológica de ambas entidades, que por fin empezarán a operar como una sola. Será el momento a partir del cual los más de siete millones de clientes procedentes de la entidad madrileña absorbida pasarán a tener en sus contratos las condiciones en vigor de CaixaBank, que ha impuesto su modelo comercial.

Los principales cambios se producirán en las cuentas, las tarjetas y la banca digital. Los usuarios han ido recibiendo información sobre las nuevas características que tendrán sus productos y servicios bajo el programa de vinculacion Día a Día de CaixaBank lanzado hace un año y que sustituye al plan Por ser tú de Bankia. Los que más notarán la mudanza en sus bolsillos serán los que no tienen relación con el banco. Si bien es cierto que se rebajan las exigencias para sortear las comisiones.

“En CaixaBank es más sencillo de lo que era en Bankia ser considerado cliente vinculado”, aseguran fuentes del que se ha convertido en el mayor banco de España con unos 20 millones de clientes. Según sus cálculos, solo uno de cada cuatro clientes abonará comisiones de hasta 276 euros por las cuentas y tarjetas, frente a los 196 euros que se llegaban a pagar en Bankia.

CUENTAS

La unificación de los sistemas operativos implica que a los clientes de Bankia les cambia el número de cuenta IBAN. Se trata de un trámite administrativo sin coste del que se encarga CaixaBank. La entidad redirigirá las domiciliaciones de ingresos o pagos al nuevo identificador, que se podrá consultar en la banca digital o en las oficinas. Con todo, es aconsejable controlar que los cambios se han realizado bien.

Pero la novedad más importante es que el programa estrella Por ser tú de Bankia se erradica en favor del paquete Día a Día de CaixaBank, que endurece las comisiones para los clientes no vinculados. Esos titulares verán cómo la factura por sus cuentas se eleva de 14 euros al mes (168 euros al año) a 60 euros mensuales (240 anuales). En todo caso, ahorrarse las comisiones será algo más fácil que antes.

La antigua caja madrileña pretendía que el cliente tuviera domiciliada una nómina superior a 700 euros al mes, pagara al menos dos compras con tarjetas o tuviera contratados seguros por al menos 135 euros al año o productos de inversión por más de 30.000 euros para no aplicarle la comisión por mantenimiento de la cuenta. Si solo se cumplía el requisito de los ingresos, el coste anual era de 72 euros.

En CaixaBank, la gratuidad se consigue con una nómina domiciliada de más de 600 euros (o pensión de más de 300 euros) o un saldo superior a 20.000 euros en productos de inversión y escogiendo, además, entre tres recibos o el uso de la tarjeta tres veces al trimestre. Sin recibos ni tarjetas, la cuota es de 15 euros al trimestre o 60 euros al año.

De los más perjudicados serán los titulares de la Cuenta ON de Bankia, que era gratis sin ataduras para los perfiles digitales. CaixaBank ha suprimido ese producto de su catálogo, de manera que a esos clientes les tocará vincularse para evitar las comisiones. Otra alternativa es la cuenta corriente de Imagin, la banca móvil de CaixaBank, sin obligaciones y con tarjetas gratis. “A diferencia de la Cuenta ON, solo puede gestionarse a través de la app del móvil y admite un único titular”, recuerdan desde el comparador HelpMyCash.

El precio de las cuentas para los no vinculados pasará de 168 euros a 240 euros al año

En cualquier caso, CaixaBank exime de cualquier pago a los usuarios menores de 26 años y con perfil digital, así como a los nuevos clientes durante un periodo de seis meses. Además, quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad —con ingresos por debajo de los 600 euros al mes— no pagan comisiones desde que en marzo se iniciara la fusión y seguirán sin hacerlo cuando sean dados de alta automáticamente en la Cuenta Social, que no se incluye dentro del programa Día a Día.

TARJETAS

En las tarjetas hay varias cuestiones a tener en cuenta. Por un lado, los contratos se transmitirán a la filial de financiación al consumo y medios de pago CaixaBank Payments & Consumer, lo que conlleva cambios en las cuotas. Bankia cobraba 28 euros por la tarjetas de débito si no se estaba adscrito al programa Por ser tú y para los clientes vinculados eran gratuitas. Pero en breve dejarán de serlo, dado que CaixaBank cobra una cuota de mantenimiento de 36 euros sin excepción. De querer conservarlas, el cobro se hará efectivo a partir del 1 de enero de 2022, si bien aquellos que en octubre de 2021 cumplieran los requisitos del programa Por ser tú no tendrán que empezar a pagar hasta junio de 2022.

Por otro lado, los plásticos de Bankia se podrán seguir usando con normalidad hasta que automáticamente se renueven cuando se acerque su fecha de caducidad.

La opción gratuita que CaixaBank pone sobre la mesa si los clientes de origen de Bankia se adhieren al programa Día a Día es MyCard, una tarjeta de crédito que guarda cierto parecido con las tarjetas de débito: las compras se reflejan en el momento, pero se cargan en la cuenta pasadas 48 horas, aunque también se puede pagar todo a final de mes o a plazos o fraccionarlo si se prefiere. El cliente puede ver sus compras en tiempo real y conocer qué saldo le quedará en la cuenta tras atender el pago.

MyCard sustituye a la tarjeta de Bankia Contactless Shopping. El fraccionamiento del pago se podrá hacer en cualquier momento, pero las compras mínimas tendrán que ser de al menos 40 euros, con la opción de fraccionarlas en un plazo de entre 2 y 12 meses o de 24 meses si el importe supera los 600 euros. En caso de optar por el pago aplazado, la cuota mensual será un importe fijo, con un mínimo establecido. Desde Sincomisiones.org señalan que la tarjeta MyCard de CaixaBank “es la gran ganadora” de los cambios que se avecinan. Avisan, no obstante, de que el interés a pagar “puede llegar hasta el 23% TAE”.

Las tarjetas de débito tendrán un coste de 36 euros para todos y MyCard será la opción gratuita

Asimismo, MyCard permitirá personalizar la modalidad de pago total (sin intereses) y, en vez de abonarlo a fin de mes, “podrá elegir pagar cada equis días, un día específico de la semana, cuando llegue a una determinada cantidad o cada dos días”, explica el banco.

CAJEROS AUTOMATICOS

Los clientes de Bankia pueden utilizar más de 13.000 cajeros en toda España sin pagar comisiones. CaixaBank se ha encargado ya de cambiar el sistema operativo de los 5.000 terminales correspondientes a la antigua entidad madrileña y adaptarlos a los nuevos estándares de la marca.

El gigante bancario anunció a finales del pasado mayo el despliegue del denominado proyecto ATMNow, una nueva plataforma tecnológica para cajeros cuyo objetivo es equiparar el nivel de calidad, imagen y servicio en todos sus canales digitales. La entidad aseguró que esta nueva plataforma abre la vía a la creación de nuevos servicios. Por ejemplo, será posible disponer de la preparación de operativas a través de la aplicación o en la web que se quieran realizar posteriormente en el cajero de forma automática en cuanto el usuario se identifique.

De momento, ATMNow permite que en los cajeros el proceso de reintegro de efectivo quede reducido a dos pasos. Además, es posible personalizar el menú de opciones para que cada usuario tenga, en la primera pantalla, acceso directo a sus operaciones y opciones más habituales.

BANCA EN LINEA

La aplicación móvil de Bankia tiene los días contados y los clientes tienen que migrar a CaixaBankNow, la banca digital de CaixaBank, donde a partir del 14 de noviembre podrán empezar a operar. CaixaBank se encargará de hacer el traspaso de todos los usuarios a su aplicación, asociando el número de teléfono que se estaba empleando. Los clientes de Bankia podrán seguir pagando con las aplicaciones Apple Pay y Samsung Pay. Eso sí, tal y como explican en Sincomisiones.org, tendrán que configurarlas de nuevo en la aplicación de CaixaBankNow, a la cual se podrá acceder con la misma contraseña que usaban en la aplicación de Bankia. Igualmente, se podrán autorizar compras online con la app de CaixaBankNow desde el móvil y en segundos. Los clientes de Imagin cuentan con la app de Imagin.

En CaixaBank recomiendan comprobar que todos los datos de contacto, el teléfono móvil y las tarjetas y cuentas asociadas son correctos para tener todo en orden y evitar posibles casos de phising. En caso de error, hay que ponerse en contacto con el servicio de atención al cliente de CaixaBank para recibir soporte.

La banca digital estará disponible solo en CaixaBankNow

Por otro lado, también se cierra la web Bankia.es y se redireccionará a CaixaBank.es. Por las operaciones que se hagan en ventanilla en lugar de por los canales digitales se pagarán 2 euros, y otros 12 euros por tener activado el servicio de alerta.

HIPOTECAS

Cabe recordar que CaixaBank debe respetar las cláusulas de los préstamos, las hipotecas, los depósitos y los seguros contratados en su momento con Bankia, dado que son productos con una duración definida. La entidad no puede tocar los tipos de interés firmados ante notario, ni los plazos de reembolso ni las bonificaciones. Ahora bien, al vencimiento de un depósito puede hacer una nueva oferta con condiciones distintas, al igual que cuando toque renovar un seguro.

Los intereses y plazos de los préstamos hipotecarios se mantendrán intactos al ser contratos con fecha limitada

En el caso concreto de las hipotecas, CaixaBank puede cambiar el coste de los productos asociados que bonifican el préstamo, como son las tarjetas o los seguros de hogar y vida y las comisiones de los productos de inversión, como por ejemplo la de custodia, cuyas condiciones no suelen quedar fijadas en la escritura pública. Desde Asufin, la Asociación de Usuarios Financieros, aseguran que las bonificaciones son intocables, pero aconsejan cotejar bien si algunas son nuevas o si ya se habían firmado. Con todo, insisten en que “lo que se revisa es el cumplimiento, no se alteran los requisitos ya firmados, dado que el contrato no puede quedar al arbitrio de una sola de las partes”. Por ejemplo, una bonificación de 10 puntos básicos por un seguro no podrá modificarse, pero sí encarecerse el precio de ese producto.

FONDOS DE INVERSION

La integración tecnológica a punto de culminar también se notará en los 67 fondos de inversión de la antigua Bankia Fondos. Según informó hace unos días CaixaBank AM a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), los traspasos en estos productos, con unos 22.000 millones de euros de patrimonio, se paralizan entre el 1 y el 14 de noviembre. Esto significa que no podrán recibir ni enviar dinero a otros fondos. Sin embargo, las transacciones en efectivo seguirán plenamente operativas.

Los partícipes de los fondos de inversión de la antigua Bankia —unos 900.000, según los últimos datos públicos antes de que se consumara la fusión de las filiales de inversión colectiva de ambas entidades en julio— no podrán por unos días traspasar su dinero a otro producto sin hacer un reembolso clásico y después invertirlo en el fondo deseado.

La gestora señala en el comunicado que “la suspensión se produce por necesidades insalvables de la integración tecnológica de los sistemas de Bankia en los sistemas de CaixaBank y CaixaBank AM”. La liquidez está garantizada, puesto que el inversor podrá seguir retirando el dinero cuando lo considere conveniente.


Cinco días | 2021-11-07

El desconocimiento por parte de los ciudadanos y un mal asesoramiento financiero puede llevar, en muchas ocasiones, a una mala inversión de los ahorros. Los malos hábitos de inversión conllevan situaciones tales como los escándalos de las preferentes, la situación de los accionistas del Popular, las hipotecas multidivisas.

Es por ello que desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha elaborado una guía para sacar más partido a los ahorros sin caer en errores y sin poner en riesgo el dinero.

Para hacer unas buenas inversiones, conseguir sacar partido a los ahorros y no arriesgar el dinero innecesariamente, se deben seguir estos consejos, tal y como explica la OCU: 

  1. Piensa antes de actuar: antes de invertir, debes tener claro cuál es el objetivo de la inversión, el plazo en que recuperarás tus ahorros y el riesgo que estás dispuesto a asumir.
  2. Asegura algo de liquidez: piensa en tus necesidades. Mantén siempre una cantidad de dinero para poder afrontar imprevistos (los expertos aconsejan el equivalente al salario de tres meses de salario): piensa que no todos los productos permiten recuperar el dinero sin sufrir penalizaciones, y así evitarás tener que deshacerte de una inversión en un momento inoportuno, perdiendo dinero.
  3. No te creas cualquier cosa: antes de contratar un producto de inversión, confirma que se ajusta a tu perfil de inversión. Desconfía de cualquier promesa de obtener beneficios muy por encima del mercado en poco tiempo.
  4. Infórmate y pregunta: pide información por escrito: llévate el contrato a casa para leerlo y estudiarlo detenidamente. No te comprometas ni compres nada sin aclarar antes todas tus dudas con un profesional, preferiblemente independiente (el asesor del banco no lo es): en OCU Inversiones obtendrás esa información profesional y desinteresada, porque su única finalidad es conseguir el máximo beneficio para los socios.
  5. Haz números: cuidado con los costes antes de contratar comprueba los gastos que te cargará tu entidad (el mantenimiento de cuenta, por ejemplo). Si no lo haces puedes que llegado el momento del vencimiento te lleves sorpresas.
  6. No te olvides de la fiscalidad: los impuestos reducen el rendimiento de tu inversión: tenlo siempre presente, porque puede que esa oportunidad que te parece tan tentadora a fin de cuentas no lo sea tanto. Evita chascos consultando la información de OCU sobre Renta e Impuestos.
  7. Piensa en el futuro: debido a la inflación, los precios de los productos y servicios suelen ir subiendo con el paso del tiempo: si colocas tus ahorros en un producto que te remunere por debajo de la inflación (por ejemplo, si lo dejas sin más en una cuenta corriente o en un depósito al 0,2% anual), estarás perdiendo poder adquisitivo. Ten en cuenta además que, debido al interés compuesto, el efecto multiplicativo de los intereses es mayor cuanto mayor sea el plazo, de ahí la importancia de ahorrar a largo plazo. Un horizonte de inversión a largo plazo es la mejor manera de paliar las consecuencias del llamado “riesgo sistemático”, que se produce cuando la crisis bursátil es generalizada.
  8. Busca garantía para tu dinero: Tenlo claro: con cuentas de ahorro y depósitos no correrás ningún riesgo invirtiendo un máximo de 100.000 euros por entidad, pues el Fondo de Garantía de Depósitos garantiza hasta 100.000 euros por titular y entidad (hasta 200.000 si son dos los titulares). Los fondos, los seguros de ahorro y los planes de pensiones no están cubiertos por ningún Fondo de Garantía. No obstante, en los fondos y planes los activos están separados del patrimonio de la entidad, lo que aporta algo de seguridad si ésta resultara insolvente.
  9. Diversifica: para reducir el riesgo lo mejor es diversificar y combinar distintos productos: por ejemplo, acciones baratas con buenas perspectivas de sectores y países diferentes, para los más “arriesgados”, o productos de renta fija y acciones, en proporción variable.
  10. Antes de elegir, asesórate y compara: elegir buenos productos es la mejor manera de sacar más partido a tu dinero, y evitar pagar de más. Busca las cuentas y depósitos con las mejores rentabilidades para tu perfil en nuestro

20 minutos | 2021-10-05

Al final parece que los clientes de Bankia que han pasado a ser de CaixaBank tras su fusión llevada a cabo en marzo, podrán, en su gran mayoría, beneficiarse de unas mejores condiciones comerciales, o por lo menos así lo indica el banco en un comunicado.

CaixaBank indicó este jueves que 13,6 millones de sus clientes o tres de cada cuatro estarán exentos del pago de comisiones por la operativa y servicios financieros más habituales una vez que se produzca la integración tecnológica con Bankia el próximo 12 de noviembre.

Con el programa 'Día a Día', el cliente vinculado dispondrá de manera gratuita del "mantenimiento y administración de cuentas corrientes en euros, todas las transferencias estándar, emisión y mantenimiento de tarjetas de crédito estándar y tarjeta 'MyCard', uso de CaixaBankNow, el servicio de banca por internet de la entidad, y de toda la red de cajeros automáticos de CaixaBank, y negociación y compensación de cheques", explica la entidad.

Este programa tiene el objetivo de "agrupar los servicios más habituales de banca de particulares (cuenta, tarjeta, transferencias, recibos, cajeros, banca online, etc.) en un mismo paquete 'todo incluido'". Es gratuito para los clientes vinculados "tanto para el titular como para las personas
con las que comparta la titularidad de la cuenta".

Para poder acceder al programa, el cliente ha de cumplir uno de los siguientes requisitos: "tener domiciliada nómina o ingresos superior a 600 euros al mes o 6.000 euros anuales; pensión o prestación por desempleo superior a 300 euros al mes; o un saldo superior a 20.000 euros en alguno de estos productos: fondos de inversión, carteras de fondos, carteras gestionadas, estructurados, seguros de ahorro, planes de pensiones individuales".

Además, el cliente deberá disponer de tres o más recibos domiciliados en CaixaBank o bien, de tres o más compras con tarjeta de crédito al trimestre.

También podrán beneficiarse de la exención aquellos usuarios menores de 26 años y con perfil digital, así como nuevos clientes durante un periodo de seis meses. La entidad también explicó que aquellos que "cumplen criterios de vulnerabilidad" han dejado de pagar comisiones tras la fusión, y en 2022 "serán dados de alta de manera automática en la cuenta social de la entidad, con la que seguirán sin abonar coste alguno".

Así, quedan exentos de pagar comisiones todos los clientes adscritos al programa Por ser tú de Bankia que se integran automáticamente en el programa Día a Día, como aquellos otros que antes no se beneficiaban del programa sin comisiones de Bankia y que, a partir de ahora, sí cumplen
los requisitos que eximen del pago de comisiones en CaixaBank.

Además, la entidad ha incluido otras novedades para los clientes que se producirán tras la fusión tecnológica entre las que se encuentran la modificación de los números IBAN de las cuentas de los clientes o la necesidad de usar la aplicación de la banca digital CaixaBankNow en vez de la app de Bankia.

Los clientes de origen Bankia vinculados que pasen de Por ser tú a Día a día podrán seguir con su tarjeta actual de débito gratuita hasta junio de 2022 o contratar cualquier tipo de tarjeta de crédito de CaixaBank.














Por su parte, los clientes de origen Bankia que no estén vinculados, y decidan mantener su tarjeta de débito pasarán a pagar 36 euros anuales a partir del 1 de enero de 2022, frente a los 28 euros que pagaban con anterioridad.

Eso sí, aunque adaptarse a los requisitos de CaixaBank es sencillo para los usuarios del programa Por ser tú, pero mientras que los clientes que cumplan los requisitos de este programa no pagarán comisiones por su cuenta, aquellos que no se adapten a esta nueva política comercial deberán abonar hasta 240 euros al año por su cuenta, además de los 36 euros por su tarjeta de débito. Será en estos casos más caro que Bankia.

Bankia cobraba 168 euros al año por el mantenimiento de cada cuenta a los clientes asociados al programa Por ser Tú que no cumplían las condiciones, más 28 euros por la tarjeta débito. Ahora pagarán hasta 240 euros al año.

A ello se suma, que la tarjeta de débito, sea cual sea la vinculación del cliente, costará 36 euros al año, ya que CaixaBank no quiere plásticos únicamente de débito. Como alternativa, propone el cambio a a la tarjeta de crédito MyCard, que permite pagar a dos días sin  intereses y no tiene cuotas de mantenimiento.

Los titulares de la Cuenta ON también serán penalizados, a no ser que se muden al programa Día a Día, y suprimir la tarjeta de débito, explican los expertos de HelpMyCard.


Cinco Días | 2021-09-09

El asesoramiento patrimonial es un concepto más amplio, ya que incluye no sólo la rama financiera, sino también las ramas fiscal y jurídica. Además, no se debe centrar sólo en los activos financieros, sino también en el resto de activos que componen el patrimonio de nuestros clientes, como los activos inmobiliarios o empresariales. El principal objetivo de la planificación patrimonial es ayudar a nuestros clientes a poner su patrimonio en el contexto de su situación económica y familiar, para adaptarse a los objetivos y expectativas de cada una de las personas. Por lo tanto, tenemos que tratar de conseguir un traje a medida que se adapte a los objetivos vitales de nuestros clientes, teniendo en cuenta todas estas circunstancias.

En muchas ocasiones no nos planteamos cuáles son nuestros objetivos vitales, porque nos cuesta mucho pensar en el largo plazo. Sin embargo, el buen asesoramiento patrimonial es el que mira con las luces largas en vez de con las luces cortas.

Un ejemplo muy claro lo tenemos con la planificación sucesoria. Fallecer es algo que nos preocupa a todos, pero nunca encontramos el momento para reflexionar sobre cómo queremos transmitir nuestro patrimonio a nuestros herederos.

Si cierro los ojos, y dejo el reparto de la herencia al buen entendimiento entre los herederos, podemos contribuir a que la relación futura entre nuestros seres queridos no sea todo lo buena que nos gustaría. En definitiva, si no decidimos en vida cómo repartir nuestro patrimonio, la Ley lo hará por nosotros, y seguro que no será la mejor opción desde el punto de vista familiar y fiscal. Tenemos unos instrumentos de planificación patrimonial estupendos que todos deberíamos conocer, tales como la posibilidad de realizar un buen testamento, la contratación de fondos de inversión con un régimen de diferimiento fiscal que se puede convertir en un ahorro directo, determinados seguros de vida o la posibilidad para empresarios y autónomos de aplicar el régimen de empresa familiar.


Planificar la jubilación

Otro ejemplo lo tenemos con la planificación de la jubilación. Conforme nos vamos acercando a nuestro retiro profesional, es importante tener un momento de reflexión, repasar el patrimonio conseguido durante nuestra etapa en activo y replantearnos nuestros objetivos vitales. Tenemos que hacer como Napoleón, subirnos a una atalaya para tomar distancia, y planificar nuestro futuro. Cuanto antes realicemos este ejercicio "napoleónico" de reflexión, mejor podremos planificar el futuro y más fácil será cumplir nuestros objetivos vitales.

A los 65 años, se nos abren unas "ventanas de oportunidad" fiscal que deberíamos tener en cuenta lo antes posible, para no tener que lamentarnos de haber leído tarde artículos como éste. Además de la conocida reducción del 40% en el rescate de los Planes de Pensiones, existen otras ventajas fiscales interesantes, como por ejemplo la exención de la ganancia patrimonial en caso de venta de la vivienda habitual o en caso de reinversión en un seguro de renta vitalicia (con el límite de 240.000 euros).

Otro momento que exige una buena planificación patrimonial es aquel en el que quieres ayudar a tus hijos a comprar su primera casa, o a emprender un proyecto empresarial. Te puedes plantear hacerles una donación, pero siempre después de haber realizado un análisis patrimonial de qué vienes van a quedarte después de la donación para no comprometer tu patrimonio, de los costes y ahorros fiscales que conlleva o de haber pensado mecanismos de control para que tus hijos no malgasten los bienes donados. La esperanza de vida es cada vez más larga, y tras la jubilación, las fuentes de ingresos se ven reducidas considerablemente, ya que no podemos contar con los rendimientos del trabajo a los que estábamos acostumbrados.

Por lo tanto, tendré que considerar qué activos necesito para mantener mi nivel de vida, si estos activos me generaban ingresos recurrentes y si es más aconsejable realizar una donación, un préstamo, o si prefiero disfrutarlos toda mi vida y que los reciban tras el fallecimiento.


Dilema entre donar o heredar

Una de las principales diferencias entre donar o heredar un activo, es que la ganancia patrimonial se genera en el IRPF del donante en caso de donaciones, no tributa en caso de sucesiones, es lo que se denomina la "plusvalía del muerto", por lo tanto, la existencia de plusvalías importantes en los bienes que se plantea donar es uno de los aspectos básicos a analizar antes de lanzarse a hacer donaciones.

Sin embargo, en esta vida no son todo impuestos, y hay veces que es preferible no llegar a maximizar el ahorro de impuestos en aras de una futura paz familiar.

Nosotros tratamos de ayudar a nuestros clientes a planificar todo su patrimonio (no solo el financiero) desde todos los puntos de vista, para que cada uno de ellos pueda disfrutar de los frutos del trabajo realizado durante una vida y que, en su caso, este pueda pasar a las siguientes generaciones de la mejor manera posible.

El Economista | 2021-08-09

Nacidos en 2007, los planes individuales de ahorro sistemático (PIAS) son uno de los principales instrumentos pensados para acumular un capital a largo plazo que complemente la pensión de jubilación, aunque puedan ser empleados para cualquier otro fin. Estos seguros, que contaban con 1,2 millones de usuarios el año pasado —es decir, un 16,75% menos que el año anterior—, están dotados de ventajas interesantes, pero también de algunos importantes límites, por lo que los expertos aconsejan ahondar en su conocimiento, con el objetivo de establecer si de verdad son una herramienta útil en cada caso o si hay que orientarse más bien hacia opciones alternativas.

Los PIAS son seguros de ahorro en los que el usuario hace aportaciones periódicas que —a diferencia de productos parecidos, como los planes de pensiones o los planes de previsión asegurados (PPA)— pueden ser rescatadas en cualquier momento. La liquidez es, de hecho, el primer aspecto positivo de los PIAS que destaca el experto de finanzas del comparador bancario iAhorro, Antonio Gallardo. Por lo general, pedir la devolución del capital ahorrado en un PIAS no tiene coste. No obstante, “algunos productos tienen ciertas penalizaciones, más altas si el rescate se hace en los primeros años de contratación”, matiza Gallardo.

Habrá que tener en cuenta también que las aportaciones no pueden superar los 8.000 euros al año y que estas no dan derecho a ningún tipo de deducción en el IRPF, como sí ocurre en el caso de los planes de pensiones y de los PPA. El total del ahorro acumulado con un PIAS, además, no puede sobrepasar los 240.000 euros, y se puede aportar solo durante 30 años.

Rentabilidad

En los llamados PIAS garantizados el capital aportado no se pierde en ningún caso. A cambio, la aseguradora ofrece por ellos una rentabilidad extremadamente baja, muy parecida a la que se suele dar en los depósitos bancarios. “El techo de este tipo de interés es establecido anualmente por el Ministerio de Asuntos Económicos, a fin de que las aseguradoras no se comprometan por encima de sus posibilidades”, subraya Carlos Lluch, director técnico de la correduría de seguros Lluch y Juelich. Este año el límite se encuentra en el 0,54%.

Existen también PIAS que reinvierten las primas en fondos y se pueden adaptar al perfil de riesgo que puede asumir cada usuario, desde el más conservador al más agresivo. “Con riesgos tan dispares, su rentabilidad es muy variable”, apunta Gallardo. “Por ejemplo, el año pasado hubo bastantes PIAS con pérdidas anuales de más del 15%, pero esos mismos el año anterior superaron el 20% de ganancia”, añade.

Aún en el caso de un PIAS garantizado, Lluch aconseja fijarse bien en todo lo que la aseguradora descontará de la prima aportada antes de aplicar los intereses en favor del cliente, es decir, “los gastos de administración, el beneficio que espera obtener, las comisiones de venta, los recargos por fraccionamiento de pago y las primas correspondientes a las coberturas de riesgo (fallecimiento, en general) y al Consorcio de Compensación de Seguros por estas coberturas”, enumera. Si por estos conceptos el asegurado paga más de lo que recibe por el tipo de interés, su patrimonio se verá mermado. Un caso no tan inusual, según este bróker.

Ventajas

La segunda gran ventaja de los PIAS en la que hace hincapié Gallardo estriba en su tratamiento fiscal. Siempre y cuando el rescate del dinero vertido en este seguro se efectúe cuando hayan pasado más de cinco años después de la primera aportación, y este se realice en forma de renta vitalicia (es, decir, no de una vez), las plusvalías obtenidas no tributarán.

En ese momento, el capital acumulado con el PIAS será transferido a un seguro de renta vitalicia (un producto que a su vez tiene cierta rentabilidad), para que cada mes se le devuelva al asegurado una fracción, hasta su fallecimiento. El usuario que cobra la renta deberá tributar, pero solo por una parte de esta, que depende de la edad en la que se empieza a recibir el dinero. La proporción de la renta sujeta a IRPF va desde el 40% para quienes tengan menos de 40 años, al 8% para los mayores de 70 años. De esta forma, ya que el tipo de IRPF que se aplica es el 19%, de cada 100 euros de renta cobrada, en estos dos casos el usuario pagará a Hacienda 7,60 euros y 1,52 euros, respectivamente.

Recomendaciones

“Para una persona que quiera construir un capital a largo plazo, poco a poco desde bien temprano, orientado a complementar su pensión pública, el PIAS puede ser una extraordinaria herramienta”, sugiere el asesor financiero Rafael Velázquez Goya. Por la misma razón, Gallardo desaconseja este instrumento a quien quiera disponer de todo el capital acumulado a la vez y en un plazo demasiado breve, ya que en este caso las ventajas fiscales desaparecen. “Es interesante para que se vayan dejando pequeñas aportaciones, pero siempre teniendo en cuenta que hay que constituir un capital lo suficientemente alto para conseguir una renta vitalicia que sea un verdadero complemento a la pensión”, indica.

“Si solo ahorrase 10.000 euros y fuera a jubilarme a los 65 años, mi renta vitalicia sería de apenas unos 30 euros al mes”, explica Gallardo en este sentido. “Por el contrario, si quiero una renta mensual de unos 200 euros, tendría que conseguir ahorrar unos 70.000 euros”. Por ello, este experto sostiene que “los PIAS pueden ser recomendables para todos, pero solo viables para los que tengan una capacidad de ahorro alta”.

Pese a su visión positiva sobre este tipo de seguro de ahorro, Velázquez advierte: “En este país, lo que hoy es útil y ofrece determinados beneficios, mañana podría dejar de serlo por la inseguridad jurídica que, a veces, hace que se eliminen, y esto no puede ser”. En su opinión, “urge una visión de futuro para el ahorro a largo plazo orientado a la jubilación, y este producto con algún retoque y alguna ventaja fiscal adicional puede cumplir el objetivo”.

Sombras

Quien no solo no recomienda contratar un PIAS, sino que eliminó este producto de sus propuestas a los clientes hace ya muchos años, es Lluch. La primera razón que esgrime es una excesiva rigidez de este seguro a la hora de rescatarlo. “Lo lógico sería poder elegir dónde invertir el capital acumulado con el PIAS, pues nos podemos hallar ante distintas opciones de rentabilidad y seguridad de la inversión. Pero, al vencer el PIAS, el asegurador no buscará el producto más rentable, sino que colocará ese capital en su seguro de renta vitalicia”, subraya Lluch. Bien es cierto que el asegurado puede decidir contratar un seguro de renta vitalicia con otra compañía, pero en este caso se considerará que ha rescatado el capital de una vez y perderá las ventajas fiscales. En definitiva, si transforma el capital en renta vitalicia y lo hace con la misma aseguradora para beneficiarse de ellas, “pierde una oportunidad de mejora”, en palabras de Lluch.

Este bróker se muestra muy escéptico también a la hora de evaluar el tratamiento fiscal reservado a los PIAS, que, con sorna, define “fantástico”. “¿Cómo no van a tener buena fiscalidad si lo que realmente estamos haciendo es recuperar dinero por el que ya hemos pagado impuestos?”, se pregunta. Y hace este ejemplo: “Si el asegurado tiene 67 años y recibe 1.000 euros, tributará por el 20% de esta renta, es decir, deberá integrar en su IRPF 200 euros. Pero esos 1.000 euros no son intereses, sino una mera devolución fragmentada a lo largo del tiempo del dinero aportado que queda tras deducirle gastos e incrementado con los intereses; por tanto, si pagó impuestos al ganar ese dinero, el hecho de que le apliquen el IRPF de nuevo al recuperarlos, aunque solo sea sobre el 20%, supone una doble tributación”, zanja.

El País | 2021-03-03

El pánico ante la situación de incertidumbre económica que se plantea para después del verano está haciendo que tanto las economías familiares como las empresas hagan acopio de liquidez en sus cuentas bancarias para afrontar el futuro con más garantías. Los datos del Banco de España publicados este jueves, y que hacen referencia al mes de julio, son buena prueba: las economías familiares aumentaron los depósitos un 7,1% respecto al año pasado mientras que las empresas lo hicieron el doble, haciendo crecer un 15% el dinero en efectivo que mantienen en los bancos.

Según los datos publicados, se puede ver cómo los depósitos han aumentado en 110.000 millones de euros desde el mes de enero. Si a principios de año los españoles -y también algunos residentes en otros países de la Unión Monetaria con cuentas en España- atesoraban 1,437 billones de euros, en este mes de julio la cifra es ya de 1,546 billones, lo que supone un nuevo máximo histórico ya que durante los años anteriores los depósitos se encontraban en el entorno de los 1,5 billones de euros.

Sin rentabilidad

Esta acumulación de depósitos en las cuentas bancarias no es precisamente una operación financiera muy ventajosa para familias y empresas, ya que actualmente los depósitos apenas están remunerados dada la situación de tipos negativos en que se encuentra el sistema monetario desde hace un lustro.

Con respecto a las economías familiares, alcanzan los 892.800 millones de euros en julio y marcan un máximo histórico. Otra historia son las empresas o sociedades no financieras, que llegaron a máximos históricos en junio con 294.000 millones y ahora en julio han caído respecto al mes anterior aunque han subido muchísimo respecto a los 833.000 millones del mes de julio del pasado año.

Ok diario | 2020-08-27
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Cada financiación está sujeta a aprobación bancaria por parte de las entidades que colaboran con Finanzix, marca propiedad de Crediactivos Patrimoniales S.L. que es una entidad inscrita con el número de codificación D267 como Intermediario de Crédito Inmobiliario en el REGISTRO DE INTERMEDIARIAS DEL BANCO DE ESPAÑA, máximo órgano supervisor en materia financiera, dependiente del MINISTERIO DE ECONOMÍA, conforme a la Ley 5/2019, de 15 de marzo, de contrato de crédito inmobiliario (LCCI 5/2019) para regular los Intermediarios de Crédito Inmobiliario (“ICI”) cumpliendo a su vez los requisitos exigidos por Banco de España.

Entidad también inscrita con el número 646 / 2016 en el Registro Estatal de Empresas de intermediación Financiera para la celebración de contratos de préstamo del INSTITUTO NACIONAL DE CONSUMO del MINISTERIO DE SANIDAD, SERVICIOS SOCIALES E IGUALDAD previsto en la Ley 2/2009 del 31 de Marzo con póliza concertada de seguro de responsabilidad civil número BNE201917630 con la entidad aseguradora o de crédito Lloyd´s Exsel conforme exige la actual LCCI 5/2019.