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Noticias | Tarjetas: Tarjetas de Débito

La fusión de CaixaBank y Bankia está a un solo paso de completarse. El 12 de noviembre es la fecha marcada en rojo en el calendario. Ese día se producirá la integración tecnológica de ambas entidades, que por fin empezarán a operar como una sola. Será el momento a partir del cual los más de siete millones de clientes procedentes de la entidad madrileña absorbida pasarán a tener en sus contratos las condiciones en vigor de CaixaBank, que ha impuesto su modelo comercial.

Los principales cambios se producirán en las cuentas, las tarjetas y la banca digital. Los usuarios han ido recibiendo información sobre las nuevas características que tendrán sus productos y servicios bajo el programa de vinculacion Día a Día de CaixaBank lanzado hace un año y que sustituye al plan Por ser tú de Bankia. Los que más notarán la mudanza en sus bolsillos serán los que no tienen relación con el banco. Si bien es cierto que se rebajan las exigencias para sortear las comisiones.

“En CaixaBank es más sencillo de lo que era en Bankia ser considerado cliente vinculado”, aseguran fuentes del que se ha convertido en el mayor banco de España con unos 20 millones de clientes. Según sus cálculos, solo uno de cada cuatro clientes abonará comisiones de hasta 276 euros por las cuentas y tarjetas, frente a los 196 euros que se llegaban a pagar en Bankia.

CUENTAS

La unificación de los sistemas operativos implica que a los clientes de Bankia les cambia el número de cuenta IBAN. Se trata de un trámite administrativo sin coste del que se encarga CaixaBank. La entidad redirigirá las domiciliaciones de ingresos o pagos al nuevo identificador, que se podrá consultar en la banca digital o en las oficinas. Con todo, es aconsejable controlar que los cambios se han realizado bien.

Pero la novedad más importante es que el programa estrella Por ser tú de Bankia se erradica en favor del paquete Día a Día de CaixaBank, que endurece las comisiones para los clientes no vinculados. Esos titulares verán cómo la factura por sus cuentas se eleva de 14 euros al mes (168 euros al año) a 60 euros mensuales (240 anuales). En todo caso, ahorrarse las comisiones será algo más fácil que antes.

La antigua caja madrileña pretendía que el cliente tuviera domiciliada una nómina superior a 700 euros al mes, pagara al menos dos compras con tarjetas o tuviera contratados seguros por al menos 135 euros al año o productos de inversión por más de 30.000 euros para no aplicarle la comisión por mantenimiento de la cuenta. Si solo se cumplía el requisito de los ingresos, el coste anual era de 72 euros.

En CaixaBank, la gratuidad se consigue con una nómina domiciliada de más de 600 euros (o pensión de más de 300 euros) o un saldo superior a 20.000 euros en productos de inversión y escogiendo, además, entre tres recibos o el uso de la tarjeta tres veces al trimestre. Sin recibos ni tarjetas, la cuota es de 15 euros al trimestre o 60 euros al año.

De los más perjudicados serán los titulares de la Cuenta ON de Bankia, que era gratis sin ataduras para los perfiles digitales. CaixaBank ha suprimido ese producto de su catálogo, de manera que a esos clientes les tocará vincularse para evitar las comisiones. Otra alternativa es la cuenta corriente de Imagin, la banca móvil de CaixaBank, sin obligaciones y con tarjetas gratis. “A diferencia de la Cuenta ON, solo puede gestionarse a través de la app del móvil y admite un único titular”, recuerdan desde el comparador HelpMyCash.

El precio de las cuentas para los no vinculados pasará de 168 euros a 240 euros al año

En cualquier caso, CaixaBank exime de cualquier pago a los usuarios menores de 26 años y con perfil digital, así como a los nuevos clientes durante un periodo de seis meses. Además, quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad —con ingresos por debajo de los 600 euros al mes— no pagan comisiones desde que en marzo se iniciara la fusión y seguirán sin hacerlo cuando sean dados de alta automáticamente en la Cuenta Social, que no se incluye dentro del programa Día a Día.

TARJETAS

En las tarjetas hay varias cuestiones a tener en cuenta. Por un lado, los contratos se transmitirán a la filial de financiación al consumo y medios de pago CaixaBank Payments & Consumer, lo que conlleva cambios en las cuotas. Bankia cobraba 28 euros por la tarjetas de débito si no se estaba adscrito al programa Por ser tú y para los clientes vinculados eran gratuitas. Pero en breve dejarán de serlo, dado que CaixaBank cobra una cuota de mantenimiento de 36 euros sin excepción. De querer conservarlas, el cobro se hará efectivo a partir del 1 de enero de 2022, si bien aquellos que en octubre de 2021 cumplieran los requisitos del programa Por ser tú no tendrán que empezar a pagar hasta junio de 2022.

Por otro lado, los plásticos de Bankia se podrán seguir usando con normalidad hasta que automáticamente se renueven cuando se acerque su fecha de caducidad.

La opción gratuita que CaixaBank pone sobre la mesa si los clientes de origen de Bankia se adhieren al programa Día a Día es MyCard, una tarjeta de crédito que guarda cierto parecido con las tarjetas de débito: las compras se reflejan en el momento, pero se cargan en la cuenta pasadas 48 horas, aunque también se puede pagar todo a final de mes o a plazos o fraccionarlo si se prefiere. El cliente puede ver sus compras en tiempo real y conocer qué saldo le quedará en la cuenta tras atender el pago.

MyCard sustituye a la tarjeta de Bankia Contactless Shopping. El fraccionamiento del pago se podrá hacer en cualquier momento, pero las compras mínimas tendrán que ser de al menos 40 euros, con la opción de fraccionarlas en un plazo de entre 2 y 12 meses o de 24 meses si el importe supera los 600 euros. En caso de optar por el pago aplazado, la cuota mensual será un importe fijo, con un mínimo establecido. Desde Sincomisiones.org señalan que la tarjeta MyCard de CaixaBank “es la gran ganadora” de los cambios que se avecinan. Avisan, no obstante, de que el interés a pagar “puede llegar hasta el 23% TAE”.

Las tarjetas de débito tendrán un coste de 36 euros para todos y MyCard será la opción gratuita

Asimismo, MyCard permitirá personalizar la modalidad de pago total (sin intereses) y, en vez de abonarlo a fin de mes, “podrá elegir pagar cada equis días, un día específico de la semana, cuando llegue a una determinada cantidad o cada dos días”, explica el banco.

CAJEROS AUTOMATICOS

Los clientes de Bankia pueden utilizar más de 13.000 cajeros en toda España sin pagar comisiones. CaixaBank se ha encargado ya de cambiar el sistema operativo de los 5.000 terminales correspondientes a la antigua entidad madrileña y adaptarlos a los nuevos estándares de la marca.

El gigante bancario anunció a finales del pasado mayo el despliegue del denominado proyecto ATMNow, una nueva plataforma tecnológica para cajeros cuyo objetivo es equiparar el nivel de calidad, imagen y servicio en todos sus canales digitales. La entidad aseguró que esta nueva plataforma abre la vía a la creación de nuevos servicios. Por ejemplo, será posible disponer de la preparación de operativas a través de la aplicación o en la web que se quieran realizar posteriormente en el cajero de forma automática en cuanto el usuario se identifique.

De momento, ATMNow permite que en los cajeros el proceso de reintegro de efectivo quede reducido a dos pasos. Además, es posible personalizar el menú de opciones para que cada usuario tenga, en la primera pantalla, acceso directo a sus operaciones y opciones más habituales.

BANCA EN LINEA

La aplicación móvil de Bankia tiene los días contados y los clientes tienen que migrar a CaixaBankNow, la banca digital de CaixaBank, donde a partir del 14 de noviembre podrán empezar a operar. CaixaBank se encargará de hacer el traspaso de todos los usuarios a su aplicación, asociando el número de teléfono que se estaba empleando. Los clientes de Bankia podrán seguir pagando con las aplicaciones Apple Pay y Samsung Pay. Eso sí, tal y como explican en Sincomisiones.org, tendrán que configurarlas de nuevo en la aplicación de CaixaBankNow, a la cual se podrá acceder con la misma contraseña que usaban en la aplicación de Bankia. Igualmente, se podrán autorizar compras online con la app de CaixaBankNow desde el móvil y en segundos. Los clientes de Imagin cuentan con la app de Imagin.

En CaixaBank recomiendan comprobar que todos los datos de contacto, el teléfono móvil y las tarjetas y cuentas asociadas son correctos para tener todo en orden y evitar posibles casos de phising. En caso de error, hay que ponerse en contacto con el servicio de atención al cliente de CaixaBank para recibir soporte.

La banca digital estará disponible solo en CaixaBankNow

Por otro lado, también se cierra la web Bankia.es y se redireccionará a CaixaBank.es. Por las operaciones que se hagan en ventanilla en lugar de por los canales digitales se pagarán 2 euros, y otros 12 euros por tener activado el servicio de alerta.

HIPOTECAS

Cabe recordar que CaixaBank debe respetar las cláusulas de los préstamos, las hipotecas, los depósitos y los seguros contratados en su momento con Bankia, dado que son productos con una duración definida. La entidad no puede tocar los tipos de interés firmados ante notario, ni los plazos de reembolso ni las bonificaciones. Ahora bien, al vencimiento de un depósito puede hacer una nueva oferta con condiciones distintas, al igual que cuando toque renovar un seguro.

Los intereses y plazos de los préstamos hipotecarios se mantendrán intactos al ser contratos con fecha limitada

En el caso concreto de las hipotecas, CaixaBank puede cambiar el coste de los productos asociados que bonifican el préstamo, como son las tarjetas o los seguros de hogar y vida y las comisiones de los productos de inversión, como por ejemplo la de custodia, cuyas condiciones no suelen quedar fijadas en la escritura pública. Desde Asufin, la Asociación de Usuarios Financieros, aseguran que las bonificaciones son intocables, pero aconsejan cotejar bien si algunas son nuevas o si ya se habían firmado. Con todo, insisten en que “lo que se revisa es el cumplimiento, no se alteran los requisitos ya firmados, dado que el contrato no puede quedar al arbitrio de una sola de las partes”. Por ejemplo, una bonificación de 10 puntos básicos por un seguro no podrá modificarse, pero sí encarecerse el precio de ese producto.

FONDOS DE INVERSION

La integración tecnológica a punto de culminar también se notará en los 67 fondos de inversión de la antigua Bankia Fondos. Según informó hace unos días CaixaBank AM a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), los traspasos en estos productos, con unos 22.000 millones de euros de patrimonio, se paralizan entre el 1 y el 14 de noviembre. Esto significa que no podrán recibir ni enviar dinero a otros fondos. Sin embargo, las transacciones en efectivo seguirán plenamente operativas.

Los partícipes de los fondos de inversión de la antigua Bankia —unos 900.000, según los últimos datos públicos antes de que se consumara la fusión de las filiales de inversión colectiva de ambas entidades en julio— no podrán por unos días traspasar su dinero a otro producto sin hacer un reembolso clásico y después invertirlo en el fondo deseado.

La gestora señala en el comunicado que “la suspensión se produce por necesidades insalvables de la integración tecnológica de los sistemas de Bankia en los sistemas de CaixaBank y CaixaBank AM”. La liquidez está garantizada, puesto que el inversor podrá seguir retirando el dinero cuando lo considere conveniente.


Cinco días | 2021-11-07

Permiten pagar las compras a plazos pero con intereses que a veces superan el 25% TAE y, según una sentencia del Supremo, se consideran usura

Las tarjetas ‘revolving’ son un tipo de tarjeta de crédito que ofrecen los bancos, pero con ciertas peculiaridades que las convierten en un producto complejo y en ocasiones controvertido. Es clave entenderlas bien para evitar riesgos, en especial el de un sobreendeudamiento. La asociaciones de consumidores instan a usarlas con prudencia y a reclamar en caso de no haber sido informado correctamente sobre el producto.

¿Qué son y por qué es polémico su funcionamiento?

La modalidad ‘revolving’ permite aplazar y fraccionar los pagos de las compras realizadas. Sin embargo, en lugar de pasar el cobro a mes vencido como en una tarjeta de crédito (en las de débito se pasa al contado), el abono se realiza en cuotas mensuales que generan intereses. Funcionan como una especie de minicrédito, pero en ocasiones el cliente desconoce que el fraccionamiento de los pagos conlleva elevados intereses. Además, se pueden usar independientemente de que se disponga de fondos o no en la cuenta asociada, dado que el banco concede un límite de crédito (el importe medio suele ser de entre 5.000 y 6.000 euros), pero el dinero se tiene que devolver después a plazos y con intereses.

¿A cuánto ascienden los intereses?

Algunas entidades financieras que emiten este tipo de tarjetas aplican intereses muy altos, que rondan el 20% y en algunos casos superan el 25% TAE. La sentencia del Supremo del 4 de marzo de 2020 consideró usura una tarjeta 'revolving' con un TAE del 27% TAE y acordó su nulidad. Son intereses mucho más elevados en comparación con la media de los créditos al consumo, que se sitúa alrededor del 7%. Según Adicae, hay cerca de 200 modelos de tarjetas suceptibles de incluir la opción de ‘revolving ‘que alcanzan intereses de hasta el 30% considerados abusivos. Javier Moyano, CEO de Reclama Por Mí, asegura que “a partir de la sentencia, muchas entidades han decidido rebajar el tipo de interés con el fin de evitar litigiosidad, pero no les ha servido para evitar sentencias en contra al haber aplicado en otro momento un tipo de interés considerado usurario”.

¿Hay límites a los TAE?

No. Como indica Moyano, “no existe un límite expreso a la usura, es decir, no hay un límite en el tipo de interés a aplicar en este tipo de créditos”. Las tarjetas ‘revolving’ no son ilegales, pero, según la mencionada sentencia del Supremo, se considera que hay usura cuando se aplica un interés notablemente superior al normal del dinero, que en términos de interés TAE suele considerarse el 20%, y además se cree que es excesivo o desproporcionado. Pero no es una regla o norma, sino lo que la jurisprudencia tiende a considerar como un tipo de interés muy elevado.

¿Son solo los intereses el problema?

No. Uno de los mayores peligros es que, según se va amortizando la deuda, esa cantidad vuelve a estar disponible en la línea de crédito para gastar. La devolución de los pagos se puede hacer de dos maneras: o en cuotas mensuales fijas o abonando un porcentaje de la deuda. Por ejemplo, si se aplica un porcentaje del 5%, entonces cada mes se pagará el 5% de la deuda acumulada en ese momento. Igualmente, una de sus peculiaridades es que la deuda se recalcula cada mes. Es decir, el saldo deudor disminuye si se abona la cuota, pero se incrementa a medida que se sigue usando la tarjeta.

¿Cuáles son las consecuencias de su uso?

Por una parte, si se paga una cuota mensual baja, se alarga la amortización del principal y por tanto también se alargan los intereses: al final la operación sale mucho más cara. Por otra parte, no es posible emitir un cuadro de amortización previo; al variar la deuda cambian las cuotas mensuales y aparecen las sorpresas. “Si no calculamos bien el importe es posible que se devuelvan pequeñas cantidades de dinero financiado durante mucho tiempo, generando enormes cantidades de intereses”, señalan desde HelpMyCash.

¿Hay normativa al respecto?

Las tarjetas ‘revolving’ son un instrumento financiero complejo que en casos extremos puede llevar los clientes a la insolvencia. Este tipo de tarjetas llevan desde 2015 en el punto de mira de las asociaciones de consumidores por los peligros de sobreendeudamiento que suponen. El pasado mes de enero entraba en vigor la nueva normativa sobre tarjetas ‘revolving’, que busca dar mayor claridad y transparencia a la comercialización de este tipo de productos financieros. Se exige a las entidades bancarias un estudio previo de solvencia del cliente y la obligación de dar información no solo precontractual (contratos formalizados tras la entrada en vigor) sino también información periódica trimestral y adicional.

¿Se puede reclamar?

Sí. Javier Moyano afirma que, aunque las entidades hayan disminuido los TAE, es posible reclamar siempre. “Incluso aunque se pagara la deuda hace años, siempre se puede reclamar lo que cobraron de más porque entendemos que la acción de nulidad de una cláusula abusiva no prescribe”. En caso de conseguir la nulidad de la tarjeta, supondría la restitución del 100% de intereses y comisiones generados durante la vida completa del crédito y la cancelación del contrato, asegura. Apunta que el mayor número de reclamaciones por tarjetas ‘revolving’ de Reclama Por Mí es contra Wizink, que ha aplicado hasta la sentencia un TAE aproximado entre el 25% y 28% TAE. Ahora lo ha reducido para evitar nuevas reclamaciones en contratos nuevos.

¿Cómo evitar sustos?

Es aconsejable tener un control de todas las compras y usar la tarjeta solo en casos puntuales. Lo mejor es liquidar la deuda cuanto antes sin prolongar la devolución al máximo.

2021-10-07

Tras las vacaciones de verano, en las que se suele gastar más de lo normal, llega la temida cuesta de septiembre, en la que las facturas aprietan. El nuevo curso suele venir acompañado de nuevos proyectos y diversos retos profesionales y personales que, de no controlar las finanzas personales, pueden no llegar a buen puerto. EFPA España ha elaborado, a modo de guía práctica, un documento que incluye una serie de pautas para subir con éxito la cuesta de septiembre, como elaborar un plan de ahorro e inversión, supervisar los gastos y sacar la máxima rentabilidad a los ahorros.


1. Elaborar un presupuesto con los ingresos recurrentes y los gastos fijos mensuales: Conviene confeccionar un cuadro que incluya los ingresos recurrentes con los que se puede contar y los gastos fijos que se afrontan cada mes (hipoteca/alquiler, transporte, comida, luz/gas, letras, seguros…). Además, hay que tener en cuento dos reglas: no se deben contraer deudas que no se puedan pagar ni gastar más de lo que ingresamos.


2. Vigilar los gastos innecesarios: Es el momento idóneo para eliminar algunos productos o servicios que no se utilizan, o renegociar o cambiar de proveedor, aprovechando mejores ofertas en el mercado. Incluso, puede ser un buen momento para revisar si merece la pena amortizar alguna deuda o renegociarla con la compañía en cuestión.


3. Tener en cuenta los gastos implícitos en la rutina diaria: Septiembre es un mes perfecto para plantearse qué gastos son necesarios y cuáles son prescindibles. Entre otros, se pueden valorar opciones como ir al trabajo andando, en bicicleta o compartiendo coche, e incluso llevar la comida a la oficina para ahorrarse el menú de cualquier restaurante.


4. Revisar los productos financieros contratados: Después del verano, algunas entidades lanzan nuevos productos financieros, como planes de pensiones, fondos de inversión, cuentas de ahorro… Conviene consultar qué productos se tienen contratados y ver si existen otros vehículos en el mercado que se ajusten más a las necesidades personales y económicas. Hay que buscar toda la información para ver si encaja alguna de las ofertas que ayuden a diversificar los ahorros e inversiones.


5. Dejar un hueco a la planificación financiera a largo plazo: La jubilación de ahora no se parece a la que tenía la anterior generación, por la reducción de la cuantía media de las pensiones públicas en los próximos años y el incremento de la esperanza de vida. Así, e potencia la necesidad de todos los ciudadanos de contar con una seguridad financiera a largo plazo. El ahorro sistemático permitirá acumular un capital final suficiente para complementar la pensión pública y mantener el poder adquisitivo tras acabar la vida laboral y, después del verano, es un buen momento para trazar una estrategia. Cuanto antes se empiece a ahorrar, menor tendrá que ser el esfuerzo y las aportaciones a realizar.


6. Dejarse asesorar: Hoy, mejor que mañana, es un buen momento para acudir a un asesor financiero o entidad de confianza para que resuelva todas las dudas sobre los productos financieros más adecuados, préstamos, hipotecas, ahorro para la jubilación… Los asesores financieros pueden ayudar a realizar un correcto ejercicio de planificación financiera, teniendo en cuenta u horizonte temporal, perfil de riesgo y situación personal. La volatilidad de los mercados puede ofrecer algunas oportunidades de inversión atractiva y financiación más económica, reduciendo el importe de tus préstamos, pero cualquier decisión final debe contar con la ayuda de un profesional cualificado.

2021-09-19

Las entidades incluyen en la oferta de sus principales cuentas un producto que permite aplazar las compras o abonarlas en el momento en función de lo que el cliente desee en cada momento.


Las carteras -o ahora ya los móviles- guardan dos tipos de tarjetas: las de débito, usadas en el día a día para compras habituales, y las de crédito, guardadas para emergencias o para gastos que no se desean pagar inmediatamente. Sin embargo, esta moda va a ir desapareciendo, a pesar de que los consumidores no estén de acuerdo con ello. Y es que los bancos están empezando a comercializar un producto mixto, que mezcla las opciones de débito y crédito en un único plástico, dando la posibilidad de elegir en cada momento cuál usar, con el riesgo de endeudamiento que eso supone.


El ejemplo más reciente ha sido el de CaixaBank y los clientes que entran de la antigua Bankia, fusionada ahora con el primero. Hasta ahora, estos últimos tenían bonificadas la tarjeta de débito y la de crédito y el uso de la segunda se exigía como una de las posibles condiciones para no pagar comisiones por sus cuentas bancarias. Sin embargo, una vez que la integración de los productos de ambos bancos se produzca, es decir, a partir de noviembre, los clientes de Bankia dejarán de tener una tarjeta de débito gratuita -tendrán que pagar por ella, si la quieren, 36 euros al año- , y se les bonificará el coste de MyCard, una tarjeta de crédito con opciones a débito.


Javier Mezcua, de HelpMyCash, afirma que estos productos mixtos pueden ser "una herramiento muy útil si se usan correctamente" al combinar en una sola tarjeta las dos modalidades de pago. "Su aceptación es mayor, ya que al permitir pagar a crédito, se pueden usar en ciertos comercios en los que habitualmente se requiere usar una de crédito, como en los establecimientos de alquiler de vehículos", explica.


No obstante, también tienen sus contras, que se derivan fundamentalmente de los costes que pueden implicar ciertas modalidades de pago. Por ello, Mezcua recomienda "leer atentamente la letra pequeña de la tarjeta, sobre todo lo relativo a las comisiones y al tipo de interés que se aplica en las compras pagadas a plazos" y entender cómo funcionan para "no caer en el error de financiar compras y pagar intereses sin quererlo". Y es que en función del banco, la modalidad de pago es elegida antes de usuarlas o en función de si se emplea un datáfono o se compra con el sistema contactless.


  • CaixaBank. La tarjeta MyCard, que el banco ya ofrecía de forma gratuita a los clientes que formaran parte de su programa Día a Día, se caracteriza por su flexibilidad de pagos. Por defecto, está configurada para funcionar como una tarjeta de crédito, con un abono de la totalidad a final de mes y sin intereses. Por tanto, las compras realizadas por los clientes se irán acumulando y serán retiradas de la cuenta el día 1 del mes siguiente. No obstante, incluye otra opción que permite al cliente abonar las compras cada dos días, una modalidad que se parece bastante al clásico modelo de débito, pues, en función del comercio, los cargos no siempre se reflejan en la cuenta de forma inmediata. Además, este plazo de dos días puede ser personalizado y el consumidor puede fijar un día de la semana en el que quiere que se le carguen los gastos o establecer que se haga cuando la factura llegue a una cantidad determinada. Entre ambas opciones hay otras dos, que son las que pueden resultar más arriesgadas para los consumidores: la modalidad de pago aplazado o revolving y el pago fraccionado, ambas con intereses que, en el caso de la segunda, ascienden al 23% TAE.
  • Bankinter. La Cuenta Nómina bonifica la llamada Tarjeta Combo que, según explica la entidad, tiene dos caras: la cara Combo 1, que se debe utilizar cuando se quieran pagar las compras a final de mes, y la cara Combo 2, para usarla "cuando prefieras pagar tus compras poco a poco, sin agobios". Para usar la cara 2, el usuario debe introducir la tarjeta en el datáfono, mientras que para la 1 puede usar el modo contactless. Ambas modalidades son las propias de una tarjeta de crédito, aunque permiten retirar efectivo a débito sin comisiones, solo que la primera no conlleva intereses, pues la deuda no se fracciona, mientras que la segunda es del tipo revolving, con una TAE de hasta el 19%. Bankinter también cuenta en su oferta con una tarjeta Combo Débito+, pero tiene un coste de mantenimiento de 25 euros al año. Además, este producto también tiene dos caras: la tarjeta Ahora, que funciona como una de débito cargando las compras en el momento, y la tarjeta Luego, con una opción de pago a fin de mes y de pago a plazos (con un interés de hasta el 19%). En este caso, el usuario también paga de forma contactless si quiere usar la modalidad de débito, o introducir el plástico para la de crédito.
  • Kutxabank. La cuenta OK Plus del banco vasco incluye sin gastos de emisión ni mantenimiento la tarjeta VISA Dual que, aunque permite disponer de efectivo a débito en cajeros, funciona como una tarjeta de crédito, cargando las compras a final de mes o permitiendo el fraccionamiento de la deuda con intereses.
  • Evo Banco. La Tarjeta Inteligente de Evo integra tres modalidades: débito (con cargo en el día), crédito con cargo a final de mes y crédito a plazos (revolving), con una TAE del 19,99%. El cliente elige una modalidad por defecto, pero en cada compra puede modificar, a través de la app, si quiere que esa operación se pague en el momento o se aplace.
  • Banco Santander. Aunque diferencia cada una de las modalidades de pago en tres tarjetas diferentes ofertadas con la cuenta Santander One -One débito, All in One y Aplázame-, integra en la segunda de ellas la opción de retirar efectivo a débito en cajeros. La otra gran diferencia entre los dos productos de crédito (All in One y Aplázame) es que mientras que la primera ofrece las modalidades de pago total mensual (sin intereses), pago porcentual (una cuota que se calcula aplicando un porcentaje sobre el saldo dispuesto) y pago de cuota fija, la segunda solo ofrece las dos últimas, de tipo revolving y con intereses de hasta el 19,56% TAE.

2021-09-15

Al final parece que los clientes de Bankia que han pasado a ser de CaixaBank tras su fusión llevada a cabo en marzo, podrán, en su gran mayoría, beneficiarse de unas mejores condiciones comerciales, o por lo menos así lo indica el banco en un comunicado.

CaixaBank indicó este jueves que 13,6 millones de sus clientes o tres de cada cuatro estarán exentos del pago de comisiones por la operativa y servicios financieros más habituales una vez que se produzca la integración tecnológica con Bankia el próximo 12 de noviembre.

Con el programa 'Día a Día', el cliente vinculado dispondrá de manera gratuita del "mantenimiento y administración de cuentas corrientes en euros, todas las transferencias estándar, emisión y mantenimiento de tarjetas de crédito estándar y tarjeta 'MyCard', uso de CaixaBankNow, el servicio de banca por internet de la entidad, y de toda la red de cajeros automáticos de CaixaBank, y negociación y compensación de cheques", explica la entidad.

Este programa tiene el objetivo de "agrupar los servicios más habituales de banca de particulares (cuenta, tarjeta, transferencias, recibos, cajeros, banca online, etc.) en un mismo paquete 'todo incluido'". Es gratuito para los clientes vinculados "tanto para el titular como para las personas
con las que comparta la titularidad de la cuenta".

Para poder acceder al programa, el cliente ha de cumplir uno de los siguientes requisitos: "tener domiciliada nómina o ingresos superior a 600 euros al mes o 6.000 euros anuales; pensión o prestación por desempleo superior a 300 euros al mes; o un saldo superior a 20.000 euros en alguno de estos productos: fondos de inversión, carteras de fondos, carteras gestionadas, estructurados, seguros de ahorro, planes de pensiones individuales".

Además, el cliente deberá disponer de tres o más recibos domiciliados en CaixaBank o bien, de tres o más compras con tarjeta de crédito al trimestre.

También podrán beneficiarse de la exención aquellos usuarios menores de 26 años y con perfil digital, así como nuevos clientes durante un periodo de seis meses. La entidad también explicó que aquellos que "cumplen criterios de vulnerabilidad" han dejado de pagar comisiones tras la fusión, y en 2022 "serán dados de alta de manera automática en la cuenta social de la entidad, con la que seguirán sin abonar coste alguno".

Así, quedan exentos de pagar comisiones todos los clientes adscritos al programa Por ser tú de Bankia que se integran automáticamente en el programa Día a Día, como aquellos otros que antes no se beneficiaban del programa sin comisiones de Bankia y que, a partir de ahora, sí cumplen
los requisitos que eximen del pago de comisiones en CaixaBank.

Además, la entidad ha incluido otras novedades para los clientes que se producirán tras la fusión tecnológica entre las que se encuentran la modificación de los números IBAN de las cuentas de los clientes o la necesidad de usar la aplicación de la banca digital CaixaBankNow en vez de la app de Bankia.

Los clientes de origen Bankia vinculados que pasen de Por ser tú a Día a día podrán seguir con su tarjeta actual de débito gratuita hasta junio de 2022 o contratar cualquier tipo de tarjeta de crédito de CaixaBank.














Por su parte, los clientes de origen Bankia que no estén vinculados, y decidan mantener su tarjeta de débito pasarán a pagar 36 euros anuales a partir del 1 de enero de 2022, frente a los 28 euros que pagaban con anterioridad.

Eso sí, aunque adaptarse a los requisitos de CaixaBank es sencillo para los usuarios del programa Por ser tú, pero mientras que los clientes que cumplan los requisitos de este programa no pagarán comisiones por su cuenta, aquellos que no se adapten a esta nueva política comercial deberán abonar hasta 240 euros al año por su cuenta, además de los 36 euros por su tarjeta de débito. Será en estos casos más caro que Bankia.

Bankia cobraba 168 euros al año por el mantenimiento de cada cuenta a los clientes asociados al programa Por ser Tú que no cumplían las condiciones, más 28 euros por la tarjeta débito. Ahora pagarán hasta 240 euros al año.

A ello se suma, que la tarjeta de débito, sea cual sea la vinculación del cliente, costará 36 euros al año, ya que CaixaBank no quiere plásticos únicamente de débito. Como alternativa, propone el cambio a a la tarjeta de crédito MyCard, que permite pagar a dos días sin  intereses y no tiene cuotas de mantenimiento.

Los titulares de la Cuenta ON también serán penalizados, a no ser que se muden al programa Día a Día, y suprimir la tarjeta de débito, explican los expertos de HelpMyCard.


Cinco Días | 2021-09-09

Las entidades no flexibilizan la retirada de efectivo en terminales de la competencia.

La vinculación de los clientes a las entidades, además de eliminar los gastos de mantenimiento de las cuentas, permite suprimir otros costes, como los de emisión, mantenimiento y renovación de las tarjetas.

Hasta hace unos años, las tarjetas de crédito eran un servicio extraordinario que contrataban los usuarios si querían poder realizar compras y abonarlas a fin de mes o a plazos. Esto suponía que la tarjeta que venía incorporada al contratar una cuenta era la de débito. Sin embargo, las últimas modificaciones de las políticas de comisiones han hecho que algunas entidades establezcan como principal la de crédito y la de débito quede como un producto extraordinario, por el que puede tener que pagarse por su contratación.

Es el caso de Bankinter. Su Cuenta Nómina incluye, para los clientes que cumplan los requisitos de vinculación, la tarjeta Combo, que el banco define como dos tarjetas en una pues permite elegir entre abonar las compras a fin de mes –­sin intereses asociados– o aplazarlas en varias cuotas. En este último caso pasa a convertirse en una tarjeta revolving, con unos intereses del 19% TAE, y es el usuario el que determina la cantidad fija o el porcentaje de la deuda a pagar mensualmente.

En caso de que el cliente quiera contratar una tarjeta de débito en Bankinter, deberá abonar 30 euros al año.

La oferta de CaixaBank es algo diferente, porque su Programa Día a Día incluye una la tarjeta de crédito estándar y la Visa&Pay, que es un "híbrido entre el débito y el crédito", explican desde la entidad. Al usar este producto, las compras se cargan a los dos días de realizarse, al tiempo que permite aplazar en cuotas su pago.

Los clientes de la cuenta OK de Kutxabank deben abonar las comisiones de emisión, renovación y mantenimiento de la tarjeta de débito (22 euros al año) y de crédito (45 euros anuales). Para evitarse este coste tendrían que contratar la cuenta OK Plus, que para estar exenta de gastos de mantenimiento exige un requisito más: realizar compras con tarjeta por 300 euros al trimestre o 1.200 al año.


Un requisito común en todos los bancos que exigen vinculación para eliminar los gastos de mantenimiento de la cuenta es que si esta no se da, los clientes deberán abonar esa comisión por la cuenta más una tarifa por la tarjeta de débito y otra por la de crédito.


EL COSTE DE SACAR DINERO EN TERMINALES DE LA COMPETENCIA.

Aunque el efectivo queda cada vez más en un segundo plano y la pandemia ha impulsado el uso de las tarjetas, la realidad es que los cajeros siguen siendo imprescindibles para la mayoría de los ciudadanos. En las grandes ciudades no hay dificultades para encontrar uno de la entidad a la que el cliente pertenece y así evitar comisiones por retirada de efectivo, pero en ciudades más pequeñas o pueblos esta tarea se complica.


Si un usuario emplea el cajero de otra entidad para sacar dinero, lo habitual es que se le repercuta el 100% de la CTC o comisión fijada por el titular de cajero, que ronda los dos euros. No obstante, algunos bancos tienen acuerdos entre sí para esquivar estos gastos o reducirlos.


Un ejemplo de ellos es el concierto que tenían ING, Sabadell y Euro 6000 con Bankia, por el cual los clientes de los primeros podían retirar efectivo de forma gratuita o con condiciones preferentes en esta: sin coste a partir de 50 euros para los de ING, mientras que los de Sabadell y Euro 6000 pagaban una comisión de 65 céntimos. Tras la fusión con CaixaBank, estas condiciones se mantienen solo en los antiguos cajeros de Bankia –tras el cambio de la rotulación están identificados con una pegatina– y en oficinas de CaixaBank que hayan integrado otras de Bankia y que también están señalizadas.


Similar es el caso de Abanca que, fuera de Galicia, permite sacar dinero gratis cinco veces al mes –en cajeros Euro 6000, Bankia, Sabadell, Bankinter, Caja de Arquitectos y Caja Ingenieros– y, para los menores de 35 años, ofrece otras cinco sin coste para retiradas de efectivo en el extranjero.


Por otra parte, se está imponiendo el uso del móvil para realizar estas operaciones sin llevar la tarjeta en la cartera. ING permiten sacar dinero en cajeros, pero también en comercios –tiendas del grupo Dia, de El Corte Inglés y gasolineras Galp y Shell– con la aplicación Twyp Cash.

Unicaja y BBVA también han puesto en marcha el servicio de retirada de efectivo con el móvil, que funciona de manera similar al de ING: el usuario introduce en la app de la entidad correspondiente el número de móvil (puede ser el propio o enviarlo a un tercero) y dicho teléfono recibe una clave que debe introducir en el cajero.

2021-06-21

Las comisiones se han convertido en el Santo Grial del negocio bancario y en el gran dolor de cabeza de sus clientes, en especial si no tienen el grado de vinculación suficiente con su entidad como para quedar libre del cobro por los servicios financieros. El persistente entorno de tipos de interés cero vigente en la zona euro desde hace años y para el que no se vislumbra el fin en el medio plazo ha forzado a la banca a exprimir al máximo los ingresos por comisiones. Es la fórmula con la que compensar la flaqueza del margen del negocio tradicional, del beneficio que se obtenía por la actividad bancaria de toda la vida, la de captar dinero y prestarlo a unos tipos de interés que ya no son lo que eran.


El nuevo terreno de juego que marcan los bajos tipos de interés ha establecido una nueva estrategia en la relación de los bancos con sus clientes y en las comisiones que les cobran. La prioridad es la clientela más rentable, aquella que genera negocio y no solo se endeuda con el banco sino que además contrata productos de inversión. Así, es por ejemplo misión realmente complicada abrir una cuenta en un banco sin costes de mantenimiento a menos que se ingrese la nómina, se domicilien recibos o se tenga también una tarjeta de crédito.


El mes de junio es momento de revisión trimestral o semestral de las tarifas de comisiones de los bancos y algunas entidades darán una vuelta de tuerca a los precios por servicios que aplican a los clientes menos vinculados. Según explica Marta Alberni, experta de banca de Afi, además del protagonismo creciente en los últimos años de la partida de comisiones netas en el negocio bancario, "se ha observado en los últimos meses una tendencia de cambio en la política de cobro de comisiones de las entidades como vía para compensar los menores ingresos financieros y el coste que supone el exceso de liquidez como consecuencia de la evolución de los tipos de referencia".


En todo caso, la intensificación de los ingresos por comisiones de la banca viene de largo y su contribución al margen básico del sector ha pasado del 26% en el año 2012 al 35% a cierre de 2020, aumentando también su contribución al margen bruto del sector. En ese incremento estratégico de los ingresos por comisiones, además de las tarifas por los servicios financieros básicos, como la cuenta corriente o las tarjetas, tienen un peso crucial las comisiones por fondos de inversión y planes de pensiones, que solo el año pasado reportaron casi 3.000 millones de euros a la gran banca.


De los 240 euros al año de CaixaBank y Santander a los 45 de Bankinter

Los bancos han modificado sus políticas de vinculación en los últimos años, endureciendo la exención del coste de mantenimiento de las cuentas. Aquellos clientes que no se hayan adaptado a los nuevos requisitos tendrán que rendir cuentas en junio, ya que el pago de las comisiones se hace habitualmente de forma trimestral o semestral y solo en algunos casos mensual.


Además, este mes también entran en vigor algunos cambios. Desde el martes BBVA aplicará las nuevas condiciones de su cuenta Va Contigo, que implican una subida de las comisiones hasta los 160 euros al año, frente a los 100 actuales, si no se cumplen los requisitos de domiciliar una nómina de al menos 800 euros o una pensión de un mínimo de 600 euros.


Más exigentes son las condiciones de las cuentas de los dos bancos con las comisiones de mantenimiento más elevadas: CaixaBank y Banco Santander, cuyo coste asciende hasta los 240 euros al año. El programa Día a Día del primero establece dos criterios a cumplir: domiciliar una nómina (mínimo 600 euros) o pensión (mínimo 300) o tener más de 20.000 euros en productos de inversión y domiciliar tres recibos o realizar tres compras con tarjeta al trimestre. En el caso del banco de Ana Botín, a la condición de domiciliar nómina o pensión se le añade la domiciliación de tres recibos o seis usos de la tarjeta y la contratación de un producto de inversión, seguro o préstamo con la entidad. No obstante, si el cliente cumple tan solo dos de los supuestos, la comisión desciende a 120 euros anuales.


Sabadell, Deutsche Bank, Ibercaja, Kutxabank, Liberbank o Unicaja fijan en 120 euros el coste de mantenimiento de sus cuentas para clientes no vinculados. El caso de Sabadell es algo diferente pues la Cuenta Expansión no está exenta de gastos –salvo para jóvenes de entre 18 y 29 años–, ni domiciliando la nómina. Asimismo, establece una comisión de administración de 80 céntimos por apunte. No obstante, si la cuenta no se queda con saldo negativo, la comisión de mantenimiento desciende a 60 euros al año y desaparece el coste por apunte.


Los gastos asociados a las cuentas de Abanca y Bankinter son inferiores. La Cuenta Clara de la primera solo establece como condición una operativa 100% online. De no cumplirlo, la comisión es de 100 euros al año más 60 céntimos por apunte. Si el cliente no quiere una cuenta digital, puede adherirse a su Programa Cero Comisiones, pero los requisitos para los mayores de 30 años son más numerosos. Es necesario domiciliar una nómina o pensión o tener un saldo de al menos 500 euros en productos de ahorro y cumplir uno de los siguientes supuestos: realizar compras con tarjeta de crédito por al menos 2.000 euros al año; hacer compras con tarjeta de crédito por 1.200 euros al año y contratar un seguro; tener un saldo medio mensual en productos de ahorro de al menos 30.000 euros; tener un saldo en productos de inversión de un mínimo de 8.000 euros, o contratar dos seguros con Abanca.


Por su parte, los clientes de la Cuenta Nómina de Bankinter que no cumplan los requisitos (domiciliar una nómina de al menos 800 euros y tres recibos al trimestre) tienen que afrontar tan solo una tarifa de 45 euros al año, la más económica entre los grandes bancos tradicionales.

Para los bancos, la contratación de una cuenta nómina es el primer paso para vincular a un cliente, por eso, aunque han endurecido los requisitos para hacerlas gratuitas, también están lanzando promociones para atraerlos. Abanca, Santander, Liberbank y Unicaja ofrecen regalos de entre 100 y 150 euros por domiciliar la nómina, siempre que se trate de nuevos clientes y estos se comprometan a una permanencia de entre uno y dos años.

2021-06-13

Quedan escasas semanas para el verano, una época en la que los gastos se disparan por las vacaciones. Este año, el periodo estival coincide con una relajación de las fuertes restricciones a la movilidad y a la interacción social impuestas por la pandemia y un regreso a una casi antigua normalidad, que irá acompañada de un aumento del consumo.


Las tarjetas de crédito son el gran aliado de los consumidores y más en una situación de crisis, en la que "pueden servir para paliar la falta de dinero de muchas unidades familiares, más si se endurece el acceso al crédito", apunta Antonio Gallardo, experto financiero en iAhorro. Sin embargo, las asociaciones de consumidores advierten de los riesgos de estas deudas y sobre todo de las contraídas con las llamadas tarjetas revolving.


¿QUÉ DIFERENCIA UNA TARJETA DE CRÉDITO Y UNA 'REVOLVING'?

Quienes usan una tarjeta de crédito para abonar una compra, posponen el pago para el mes siguiente sin recargo alguno. En el caso de las revolving, el pago debe aplazarse en varias cuotas y es el cliente el que decide el importe o el porcentaje de la deuda contraída que paga mes a mes. Esto conlleva el pago de unos intereses.


Para diferenciarlas de una tarjeta de crédito, Gallardo apunta a los elevados créditos que ponen a disposición (por encima de 5.000 euros), la elección de forma predeterminada del pago a plazos y que este pago tiene unas cuotas muy bajas. "Técnicamente hablando, se trata de un producto financiero híbrido entre el crédito tradicional y el préstamo personal", explica Fernando Renedo, socio fundador de Reclama Por Mí.


No obstante, desde las asociaciones de consumidores señalan que se está produciendo una tendencia por la cual tarjetas comercializadas como de crédito se convierten en revolving posteriormente porque el consumidor lo solicita o porque la entidad acuerda con el cliente el cambio.


¿QUÉ RIESGOS TIENE SU USO?

Las tarjetas revolving tienen unos intereses asociados muy elevados que hacen que, dado que la cuota abonada mensualmente es tan baja, el pago mensual no amortice la deuda contraída y esta siga creciendo. "Por ejemplo, si compramos por 1.000 euros a crédito revolving, en poco tiempo, ya debemos esa misma cantidad en concepto de intereses", apunta Patricia Suárez, presidenta de Asufin.


Según los últimos datos del Banco de España, correspondientes a marzo, la tasa anual equivalente (TAE) media de las tarjetas de crédito en España es del 17,9%. Pero estas estimaciones quedan muy por debajo de lo cobrado por algunas firmas, pues, según Adicae, hay más de 200 tarjetas con una TAE que alcanza hasta el 30%. El III Barómetro revolving de Asufin muestra una reducción de los tipos de interés en los últimos meses que, sin embargo, no se refleja en la TAE final (del entorno al 22,84% en las principales tarjetas del mercado) debido a un encarecimiento de los costes de emisión. Además, si el cliente opta por usarla para retirar efectivo de un cajero, la TAE alcanza el 27,99%, según Asufin.


A lo mencionado respecto a los elevados intereses se suma el hecho de que a medida que el cliente amortiza la deuda, el crédito vuelve a estar disponible. "Estos dos factores pueden hacer que dicha deuda se prolongue considerablemente en el tiempo convirtiéndose en una espiral", apunta Renedo.


¿ES LEGAL IMPONER UN TIPO DE INTERÉS TAN ELEVADO?

Son varias las sentencias que han calificado estos productos de poco transparentes y tachado sus intereses de abusivos. De hecho, en Adicae recuerdan que en un auto de marzo, el Tribunal de la UE avaló la doctrina del Supremo para anular contratos con tarjetas revolving por ser declarados como "usura" cuando superan un determinado tipo de interés.


La asociación ha puesto a disposición de los consumidores un modelo tipo de reclamación para solicitar a la entidad financiera "la anulación del crédito contratado así como la restitución de lo irregularmente cobrado", puesto que ha visto que "la mitad de los usuarios desconoce las condiciones reales de estos productos" y otros desconocen que tienen contratada un tarjeta revolving.


"La normativa aprobada en 2020 para mejorar la comercialización de estos productos dio más transparencia en algunos aspectos a la información que se le traslada al consumidor a la hora de contratarlos pero, a nuestro modo de ver, no es suficiente", indica Suárez. "No se llegó a implementar, por ejemplo, la obligación de amortizar un mínimo del 25% del total adeudado", ­subraya.


¿QUÉ ENTIDADES LAS COMERCIALIZAN?

Entre las revolving que Adicae ha identifcado con TAEs de hasta el 30%, hay tarjetas distribuidas por entidades financieras, grandes superficies comerciales y distribuidoras de energía, telecomunicaciones o carburantes, entre otras muchas empresas, explican. Asimismo, también apuntan que "existen tarjetas con estas características vinculadas a obras sociales o a ONGs". En estos casos, explican, "normalmente un porcentaje de los intereses cobrados lo ofrecen como donación a una ONG o grupo desfavorecido".

2021-05-28

El emprendimiento español disminuye un 13%, de marzo a marzo, explica la CEO de ExperianCalcula que la mora subirá hasta el 9% en la banca.

La pandemia ha provocado una significativa caída del emprendimiento en España. El sector ha disminuido un 13%, con un total de 79.498 nuevas entidades constituidas frente a las 91.433 del año anterior de marzo de 2020 a marzo del presente año, según datos de la consultora Experian. Por sectores, los más afectados son hostelería y las actividades relacionadas con el ocio y entretenimiento, donde la creación de nuevas empresas se desploma un 30% y un 39,7%, respectivamente.


Aunque hay sectores que han crecido con el Covid, según explica Rita Estévez, presidenta y CEO de Experian. Así, en los últimos 12 meses de pandemia, los intereses de los emprendedores se han dirigido hacia la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, que suben un 4,17%; y las actividades relacionadas con transporte y almacenamiento, que crecen un 2,49%, impulsadas por el incremento del comercio electrónico.


En el análisis territorial, la Comunidad de Madrid se consolida como la más emprendedora; desde abril 2020 hasta marzo 2021 se han constituido un total de 18.034 empresas, muy por encima de Cataluña, donde se crearon 14.950. Andalucía le sigue de cerca con 13.775 nuevas sociedades. Registros, no obstante, inferiores en un 16,27%, 16,11% y 8,23%, respectivamente, a los de los 12 meses (libres de Covid) anteriores.


Según explica la CEO de Experian, “la crisis económica del coronavirus es una de las consecuencias directas del aumento de la tasa de impagos y morosidad en España para empresas y particulares. De hecho, se espera que la tasa de impagos se duplique y llegue al 8%-9% este año”. Aunque esta experta apunta que la banca ya tiene constituidas provisiones para hacer frente a este aumento de la morosidad y su solvencia es mayor, razones por las que no cree que el sector atraviese por dificultades, a diferencia de lo que ocurrió en la crisis financiera, etapa en la que la mora de la banca en España subió por encima del 13%. Además, considera que la recuperación será más rápida.


Según los datos de Experian, entre abril 2020 y marzo 2021, a nivel empresarial, los procedimientos concursales se redujeron un 8,5%, con un total de 4.425 concursos de acreedores, en gran parte gracias a las medidas sobre moratorias concursales adoptadas por el Gobierno, explica Estévez.


Pero si se analiza el comportamiento de los particulares, destaca un incremento en el importe de impagos en ciertas líneas de financiación como en tarjetas de crédito en un 34%, un 28% en financiación al consumo y un 18% en préstamos personales. En el caso de las hipotecas el impago se mantiene prácticamente sin variación debido al efecto amortiguador de las moratorias. Y recuerda que e el conjunto del año 2020 la tasa de ahorro de los hogares se cifra en el 14,8%, ocho puntos y cinco décimas superior a la de 2019, el más alto de la serie histórica.

Rita Estévez pese a todo es optimista y considera que en la segunda mitad del año, tras la campaña de vacunación, la economía comenzará a recuperarse.


2021-04-20
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Cada financiación está sujeta a aprobación bancaria por parte de las entidades que colaboran con Finanzix, marca propiedad de Crediactivos Patrimoniales S.L. que es una entidad inscrita con el número de codificación D267 como Intermediario de Crédito Inmobiliario en el REGISTRO DE INTERMEDIARIAS DEL BANCO DE ESPAÑA, máximo órgano supervisor en materia financiera, dependiente del MINISTERIO DE ECONOMÍA, conforme a la Ley 5/2019, de 15 de marzo, de contrato de crédito inmobiliario (LCCI 5/2019) para regular los Intermediarios de Crédito Inmobiliario (“ICI”) cumpliendo a su vez los requisitos exigidos por Banco de España.

Entidad también inscrita con el número 646 / 2016 en el Registro Estatal de Empresas de intermediación Financiera para la celebración de contratos de préstamo del INSTITUTO NACIONAL DE CONSUMO del MINISTERIO DE SANIDAD, SERVICIOS SOCIALES E IGUALDAD previsto en la Ley 2/2009 del 31 de Marzo con póliza concertada de seguro de responsabilidad civil número BNE201917630 con la entidad aseguradora o de crédito Lloyd´s Exsel conforme exige la actual LCCI 5/2019.