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La fusión de CaixaBank y Bankia está a un solo paso de completarse. El 12 de noviembre es la fecha marcada en rojo en el calendario. Ese día se producirá la integración tecnológica de ambas entidades, que por fin empezarán a operar como una sola. Será el momento a partir del cual los más de siete millones de clientes procedentes de la entidad madrileña absorbida pasarán a tener en sus contratos las condiciones en vigor de CaixaBank, que ha impuesto su modelo comercial.

Los principales cambios se producirán en las cuentas, las tarjetas y la banca digital. Los usuarios han ido recibiendo información sobre las nuevas características que tendrán sus productos y servicios bajo el programa de vinculacion Día a Día de CaixaBank lanzado hace un año y que sustituye al plan Por ser tú de Bankia. Los que más notarán la mudanza en sus bolsillos serán los que no tienen relación con el banco. Si bien es cierto que se rebajan las exigencias para sortear las comisiones.

“En CaixaBank es más sencillo de lo que era en Bankia ser considerado cliente vinculado”, aseguran fuentes del que se ha convertido en el mayor banco de España con unos 20 millones de clientes. Según sus cálculos, solo uno de cada cuatro clientes abonará comisiones de hasta 276 euros por las cuentas y tarjetas, frente a los 196 euros que se llegaban a pagar en Bankia.

CUENTAS

La unificación de los sistemas operativos implica que a los clientes de Bankia les cambia el número de cuenta IBAN. Se trata de un trámite administrativo sin coste del que se encarga CaixaBank. La entidad redirigirá las domiciliaciones de ingresos o pagos al nuevo identificador, que se podrá consultar en la banca digital o en las oficinas. Con todo, es aconsejable controlar que los cambios se han realizado bien.

Pero la novedad más importante es que el programa estrella Por ser tú de Bankia se erradica en favor del paquete Día a Día de CaixaBank, que endurece las comisiones para los clientes no vinculados. Esos titulares verán cómo la factura por sus cuentas se eleva de 14 euros al mes (168 euros al año) a 60 euros mensuales (240 anuales). En todo caso, ahorrarse las comisiones será algo más fácil que antes.

La antigua caja madrileña pretendía que el cliente tuviera domiciliada una nómina superior a 700 euros al mes, pagara al menos dos compras con tarjetas o tuviera contratados seguros por al menos 135 euros al año o productos de inversión por más de 30.000 euros para no aplicarle la comisión por mantenimiento de la cuenta. Si solo se cumplía el requisito de los ingresos, el coste anual era de 72 euros.

En CaixaBank, la gratuidad se consigue con una nómina domiciliada de más de 600 euros (o pensión de más de 300 euros) o un saldo superior a 20.000 euros en productos de inversión y escogiendo, además, entre tres recibos o el uso de la tarjeta tres veces al trimestre. Sin recibos ni tarjetas, la cuota es de 15 euros al trimestre o 60 euros al año.

De los más perjudicados serán los titulares de la Cuenta ON de Bankia, que era gratis sin ataduras para los perfiles digitales. CaixaBank ha suprimido ese producto de su catálogo, de manera que a esos clientes les tocará vincularse para evitar las comisiones. Otra alternativa es la cuenta corriente de Imagin, la banca móvil de CaixaBank, sin obligaciones y con tarjetas gratis. “A diferencia de la Cuenta ON, solo puede gestionarse a través de la app del móvil y admite un único titular”, recuerdan desde el comparador HelpMyCash.

El precio de las cuentas para los no vinculados pasará de 168 euros a 240 euros al año

En cualquier caso, CaixaBank exime de cualquier pago a los usuarios menores de 26 años y con perfil digital, así como a los nuevos clientes durante un periodo de seis meses. Además, quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad —con ingresos por debajo de los 600 euros al mes— no pagan comisiones desde que en marzo se iniciara la fusión y seguirán sin hacerlo cuando sean dados de alta automáticamente en la Cuenta Social, que no se incluye dentro del programa Día a Día.

TARJETAS

En las tarjetas hay varias cuestiones a tener en cuenta. Por un lado, los contratos se transmitirán a la filial de financiación al consumo y medios de pago CaixaBank Payments & Consumer, lo que conlleva cambios en las cuotas. Bankia cobraba 28 euros por la tarjetas de débito si no se estaba adscrito al programa Por ser tú y para los clientes vinculados eran gratuitas. Pero en breve dejarán de serlo, dado que CaixaBank cobra una cuota de mantenimiento de 36 euros sin excepción. De querer conservarlas, el cobro se hará efectivo a partir del 1 de enero de 2022, si bien aquellos que en octubre de 2021 cumplieran los requisitos del programa Por ser tú no tendrán que empezar a pagar hasta junio de 2022.

Por otro lado, los plásticos de Bankia se podrán seguir usando con normalidad hasta que automáticamente se renueven cuando se acerque su fecha de caducidad.

La opción gratuita que CaixaBank pone sobre la mesa si los clientes de origen de Bankia se adhieren al programa Día a Día es MyCard, una tarjeta de crédito que guarda cierto parecido con las tarjetas de débito: las compras se reflejan en el momento, pero se cargan en la cuenta pasadas 48 horas, aunque también se puede pagar todo a final de mes o a plazos o fraccionarlo si se prefiere. El cliente puede ver sus compras en tiempo real y conocer qué saldo le quedará en la cuenta tras atender el pago.

MyCard sustituye a la tarjeta de Bankia Contactless Shopping. El fraccionamiento del pago se podrá hacer en cualquier momento, pero las compras mínimas tendrán que ser de al menos 40 euros, con la opción de fraccionarlas en un plazo de entre 2 y 12 meses o de 24 meses si el importe supera los 600 euros. En caso de optar por el pago aplazado, la cuota mensual será un importe fijo, con un mínimo establecido. Desde Sincomisiones.org señalan que la tarjeta MyCard de CaixaBank “es la gran ganadora” de los cambios que se avecinan. Avisan, no obstante, de que el interés a pagar “puede llegar hasta el 23% TAE”.

Las tarjetas de débito tendrán un coste de 36 euros para todos y MyCard será la opción gratuita

Asimismo, MyCard permitirá personalizar la modalidad de pago total (sin intereses) y, en vez de abonarlo a fin de mes, “podrá elegir pagar cada equis días, un día específico de la semana, cuando llegue a una determinada cantidad o cada dos días”, explica el banco.

CAJEROS AUTOMATICOS

Los clientes de Bankia pueden utilizar más de 13.000 cajeros en toda España sin pagar comisiones. CaixaBank se ha encargado ya de cambiar el sistema operativo de los 5.000 terminales correspondientes a la antigua entidad madrileña y adaptarlos a los nuevos estándares de la marca.

El gigante bancario anunció a finales del pasado mayo el despliegue del denominado proyecto ATMNow, una nueva plataforma tecnológica para cajeros cuyo objetivo es equiparar el nivel de calidad, imagen y servicio en todos sus canales digitales. La entidad aseguró que esta nueva plataforma abre la vía a la creación de nuevos servicios. Por ejemplo, será posible disponer de la preparación de operativas a través de la aplicación o en la web que se quieran realizar posteriormente en el cajero de forma automática en cuanto el usuario se identifique.

De momento, ATMNow permite que en los cajeros el proceso de reintegro de efectivo quede reducido a dos pasos. Además, es posible personalizar el menú de opciones para que cada usuario tenga, en la primera pantalla, acceso directo a sus operaciones y opciones más habituales.

BANCA EN LINEA

La aplicación móvil de Bankia tiene los días contados y los clientes tienen que migrar a CaixaBankNow, la banca digital de CaixaBank, donde a partir del 14 de noviembre podrán empezar a operar. CaixaBank se encargará de hacer el traspaso de todos los usuarios a su aplicación, asociando el número de teléfono que se estaba empleando. Los clientes de Bankia podrán seguir pagando con las aplicaciones Apple Pay y Samsung Pay. Eso sí, tal y como explican en Sincomisiones.org, tendrán que configurarlas de nuevo en la aplicación de CaixaBankNow, a la cual se podrá acceder con la misma contraseña que usaban en la aplicación de Bankia. Igualmente, se podrán autorizar compras online con la app de CaixaBankNow desde el móvil y en segundos. Los clientes de Imagin cuentan con la app de Imagin.

En CaixaBank recomiendan comprobar que todos los datos de contacto, el teléfono móvil y las tarjetas y cuentas asociadas son correctos para tener todo en orden y evitar posibles casos de phising. En caso de error, hay que ponerse en contacto con el servicio de atención al cliente de CaixaBank para recibir soporte.

La banca digital estará disponible solo en CaixaBankNow

Por otro lado, también se cierra la web Bankia.es y se redireccionará a CaixaBank.es. Por las operaciones que se hagan en ventanilla en lugar de por los canales digitales se pagarán 2 euros, y otros 12 euros por tener activado el servicio de alerta.

HIPOTECAS

Cabe recordar que CaixaBank debe respetar las cláusulas de los préstamos, las hipotecas, los depósitos y los seguros contratados en su momento con Bankia, dado que son productos con una duración definida. La entidad no puede tocar los tipos de interés firmados ante notario, ni los plazos de reembolso ni las bonificaciones. Ahora bien, al vencimiento de un depósito puede hacer una nueva oferta con condiciones distintas, al igual que cuando toque renovar un seguro.

Los intereses y plazos de los préstamos hipotecarios se mantendrán intactos al ser contratos con fecha limitada

En el caso concreto de las hipotecas, CaixaBank puede cambiar el coste de los productos asociados que bonifican el préstamo, como son las tarjetas o los seguros de hogar y vida y las comisiones de los productos de inversión, como por ejemplo la de custodia, cuyas condiciones no suelen quedar fijadas en la escritura pública. Desde Asufin, la Asociación de Usuarios Financieros, aseguran que las bonificaciones son intocables, pero aconsejan cotejar bien si algunas son nuevas o si ya se habían firmado. Con todo, insisten en que “lo que se revisa es el cumplimiento, no se alteran los requisitos ya firmados, dado que el contrato no puede quedar al arbitrio de una sola de las partes”. Por ejemplo, una bonificación de 10 puntos básicos por un seguro no podrá modificarse, pero sí encarecerse el precio de ese producto.

FONDOS DE INVERSION

La integración tecnológica a punto de culminar también se notará en los 67 fondos de inversión de la antigua Bankia Fondos. Según informó hace unos días CaixaBank AM a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), los traspasos en estos productos, con unos 22.000 millones de euros de patrimonio, se paralizan entre el 1 y el 14 de noviembre. Esto significa que no podrán recibir ni enviar dinero a otros fondos. Sin embargo, las transacciones en efectivo seguirán plenamente operativas.

Los partícipes de los fondos de inversión de la antigua Bankia —unos 900.000, según los últimos datos públicos antes de que se consumara la fusión de las filiales de inversión colectiva de ambas entidades en julio— no podrán por unos días traspasar su dinero a otro producto sin hacer un reembolso clásico y después invertirlo en el fondo deseado.

La gestora señala en el comunicado que “la suspensión se produce por necesidades insalvables de la integración tecnológica de los sistemas de Bankia en los sistemas de CaixaBank y CaixaBank AM”. La liquidez está garantizada, puesto que el inversor podrá seguir retirando el dinero cuando lo considere conveniente.


Cinco días | 2021-11-07

Al final parece que los clientes de Bankia que han pasado a ser de CaixaBank tras su fusión llevada a cabo en marzo, podrán, en su gran mayoría, beneficiarse de unas mejores condiciones comerciales, o por lo menos así lo indica el banco en un comunicado.

CaixaBank indicó este jueves que 13,6 millones de sus clientes o tres de cada cuatro estarán exentos del pago de comisiones por la operativa y servicios financieros más habituales una vez que se produzca la integración tecnológica con Bankia el próximo 12 de noviembre.

Con el programa 'Día a Día', el cliente vinculado dispondrá de manera gratuita del "mantenimiento y administración de cuentas corrientes en euros, todas las transferencias estándar, emisión y mantenimiento de tarjetas de crédito estándar y tarjeta 'MyCard', uso de CaixaBankNow, el servicio de banca por internet de la entidad, y de toda la red de cajeros automáticos de CaixaBank, y negociación y compensación de cheques", explica la entidad.

Este programa tiene el objetivo de "agrupar los servicios más habituales de banca de particulares (cuenta, tarjeta, transferencias, recibos, cajeros, banca online, etc.) en un mismo paquete 'todo incluido'". Es gratuito para los clientes vinculados "tanto para el titular como para las personas
con las que comparta la titularidad de la cuenta".

Para poder acceder al programa, el cliente ha de cumplir uno de los siguientes requisitos: "tener domiciliada nómina o ingresos superior a 600 euros al mes o 6.000 euros anuales; pensión o prestación por desempleo superior a 300 euros al mes; o un saldo superior a 20.000 euros en alguno de estos productos: fondos de inversión, carteras de fondos, carteras gestionadas, estructurados, seguros de ahorro, planes de pensiones individuales".

Además, el cliente deberá disponer de tres o más recibos domiciliados en CaixaBank o bien, de tres o más compras con tarjeta de crédito al trimestre.

También podrán beneficiarse de la exención aquellos usuarios menores de 26 años y con perfil digital, así como nuevos clientes durante un periodo de seis meses. La entidad también explicó que aquellos que "cumplen criterios de vulnerabilidad" han dejado de pagar comisiones tras la fusión, y en 2022 "serán dados de alta de manera automática en la cuenta social de la entidad, con la que seguirán sin abonar coste alguno".

Así, quedan exentos de pagar comisiones todos los clientes adscritos al programa Por ser tú de Bankia que se integran automáticamente en el programa Día a Día, como aquellos otros que antes no se beneficiaban del programa sin comisiones de Bankia y que, a partir de ahora, sí cumplen
los requisitos que eximen del pago de comisiones en CaixaBank.

Además, la entidad ha incluido otras novedades para los clientes que se producirán tras la fusión tecnológica entre las que se encuentran la modificación de los números IBAN de las cuentas de los clientes o la necesidad de usar la aplicación de la banca digital CaixaBankNow en vez de la app de Bankia.

Los clientes de origen Bankia vinculados que pasen de Por ser tú a Día a día podrán seguir con su tarjeta actual de débito gratuita hasta junio de 2022 o contratar cualquier tipo de tarjeta de crédito de CaixaBank.














Por su parte, los clientes de origen Bankia que no estén vinculados, y decidan mantener su tarjeta de débito pasarán a pagar 36 euros anuales a partir del 1 de enero de 2022, frente a los 28 euros que pagaban con anterioridad.

Eso sí, aunque adaptarse a los requisitos de CaixaBank es sencillo para los usuarios del programa Por ser tú, pero mientras que los clientes que cumplan los requisitos de este programa no pagarán comisiones por su cuenta, aquellos que no se adapten a esta nueva política comercial deberán abonar hasta 240 euros al año por su cuenta, además de los 36 euros por su tarjeta de débito. Será en estos casos más caro que Bankia.

Bankia cobraba 168 euros al año por el mantenimiento de cada cuenta a los clientes asociados al programa Por ser Tú que no cumplían las condiciones, más 28 euros por la tarjeta débito. Ahora pagarán hasta 240 euros al año.

A ello se suma, que la tarjeta de débito, sea cual sea la vinculación del cliente, costará 36 euros al año, ya que CaixaBank no quiere plásticos únicamente de débito. Como alternativa, propone el cambio a a la tarjeta de crédito MyCard, que permite pagar a dos días sin  intereses y no tiene cuotas de mantenimiento.

Los titulares de la Cuenta ON también serán penalizados, a no ser que se muden al programa Día a Día, y suprimir la tarjeta de débito, explican los expertos de HelpMyCard.


Cinco Días | 2021-09-09

El asesoramiento patrimonial es un concepto más amplio, ya que incluye no sólo la rama financiera, sino también las ramas fiscal y jurídica. Además, no se debe centrar sólo en los activos financieros, sino también en el resto de activos que componen el patrimonio de nuestros clientes, como los activos inmobiliarios o empresariales. El principal objetivo de la planificación patrimonial es ayudar a nuestros clientes a poner su patrimonio en el contexto de su situación económica y familiar, para adaptarse a los objetivos y expectativas de cada una de las personas. Por lo tanto, tenemos que tratar de conseguir un traje a medida que se adapte a los objetivos vitales de nuestros clientes, teniendo en cuenta todas estas circunstancias.

En muchas ocasiones no nos planteamos cuáles son nuestros objetivos vitales, porque nos cuesta mucho pensar en el largo plazo. Sin embargo, el buen asesoramiento patrimonial es el que mira con las luces largas en vez de con las luces cortas.

Un ejemplo muy claro lo tenemos con la planificación sucesoria. Fallecer es algo que nos preocupa a todos, pero nunca encontramos el momento para reflexionar sobre cómo queremos transmitir nuestro patrimonio a nuestros herederos.

Si cierro los ojos, y dejo el reparto de la herencia al buen entendimiento entre los herederos, podemos contribuir a que la relación futura entre nuestros seres queridos no sea todo lo buena que nos gustaría. En definitiva, si no decidimos en vida cómo repartir nuestro patrimonio, la Ley lo hará por nosotros, y seguro que no será la mejor opción desde el punto de vista familiar y fiscal. Tenemos unos instrumentos de planificación patrimonial estupendos que todos deberíamos conocer, tales como la posibilidad de realizar un buen testamento, la contratación de fondos de inversión con un régimen de diferimiento fiscal que se puede convertir en un ahorro directo, determinados seguros de vida o la posibilidad para empresarios y autónomos de aplicar el régimen de empresa familiar.


Planificar la jubilación

Otro ejemplo lo tenemos con la planificación de la jubilación. Conforme nos vamos acercando a nuestro retiro profesional, es importante tener un momento de reflexión, repasar el patrimonio conseguido durante nuestra etapa en activo y replantearnos nuestros objetivos vitales. Tenemos que hacer como Napoleón, subirnos a una atalaya para tomar distancia, y planificar nuestro futuro. Cuanto antes realicemos este ejercicio "napoleónico" de reflexión, mejor podremos planificar el futuro y más fácil será cumplir nuestros objetivos vitales.

A los 65 años, se nos abren unas "ventanas de oportunidad" fiscal que deberíamos tener en cuenta lo antes posible, para no tener que lamentarnos de haber leído tarde artículos como éste. Además de la conocida reducción del 40% en el rescate de los Planes de Pensiones, existen otras ventajas fiscales interesantes, como por ejemplo la exención de la ganancia patrimonial en caso de venta de la vivienda habitual o en caso de reinversión en un seguro de renta vitalicia (con el límite de 240.000 euros).

Otro momento que exige una buena planificación patrimonial es aquel en el que quieres ayudar a tus hijos a comprar su primera casa, o a emprender un proyecto empresarial. Te puedes plantear hacerles una donación, pero siempre después de haber realizado un análisis patrimonial de qué vienes van a quedarte después de la donación para no comprometer tu patrimonio, de los costes y ahorros fiscales que conlleva o de haber pensado mecanismos de control para que tus hijos no malgasten los bienes donados. La esperanza de vida es cada vez más larga, y tras la jubilación, las fuentes de ingresos se ven reducidas considerablemente, ya que no podemos contar con los rendimientos del trabajo a los que estábamos acostumbrados.

Por lo tanto, tendré que considerar qué activos necesito para mantener mi nivel de vida, si estos activos me generaban ingresos recurrentes y si es más aconsejable realizar una donación, un préstamo, o si prefiero disfrutarlos toda mi vida y que los reciban tras el fallecimiento.


Dilema entre donar o heredar

Una de las principales diferencias entre donar o heredar un activo, es que la ganancia patrimonial se genera en el IRPF del donante en caso de donaciones, no tributa en caso de sucesiones, es lo que se denomina la "plusvalía del muerto", por lo tanto, la existencia de plusvalías importantes en los bienes que se plantea donar es uno de los aspectos básicos a analizar antes de lanzarse a hacer donaciones.

Sin embargo, en esta vida no son todo impuestos, y hay veces que es preferible no llegar a maximizar el ahorro de impuestos en aras de una futura paz familiar.

Nosotros tratamos de ayudar a nuestros clientes a planificar todo su patrimonio (no solo el financiero) desde todos los puntos de vista, para que cada uno de ellos pueda disfrutar de los frutos del trabajo realizado durante una vida y que, en su caso, este pueda pasar a las siguientes generaciones de la mejor manera posible.

El Economista | 2021-08-09

Las asociaciones de usuarios señalan que los criterios para demostrar la vulnerabilidad económica son demasiado estrictos, por lo que solo uno de cada 10 solicitantes podría satisfacerlos todos, según Asufin.

“Cicatera”. Este juicio tajante, lanzado contra la moratoria de hipotecas y préstamos personales impulsada por el Gobierno y reflejado en una nota de la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin) resume la decepción difusa entre los consumidores hacia una medida cuyo objetivo es aliviar la merma de las finanzas personales que la crisis del coronavirus está provocando en muchos hogares. En el centro de todas las críticas están los requisitos para acogerse al aplazamiento del pago de la cuota, que también la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) considera “excesivos” y la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) tilda de “demasiado estrictos”. Solo uno de cada 10 solicitantes que cumplen con al menos una de las cuatro condiciones exigidas para demostrar la vulnerabilidad económica sin la cual no es posible acceder a la moratoria podría satisfacerlas todas, calcula la Asufin. Pese a ello, las fuentes del sector bancario consultadas aseguran que los solicitantes de algún tipo de suspensión de hipotecas y otros créditos estos días se están contando en decenas de miles.

Si el real decreto aprobado a mediados de marzo solo establecía la posibilidad de suspender el pago de la cuota de la hipoteca (amortización de capital e intereses) para la adquisición de la vivienda habitual, otro real decreto, el 31 de marzo, amplió este supuesto a los inmuebles dedicados a las actividades de empresarios y profesionales, las viviendas arrendadas cuando se deja de cobrar la renta por efecto de la moratoria de alquileres, y los préstamos personales. La duración del aplazamiento, que en un principio se dejaba a la negociación entre las partes, es ahora de tres meses, como límite mínimo.

UNOS REQUISITOS “MUY ESTRICTOS”

Lo que no ha cambiado son los requisitos para solicitarlo y la última normativa especifica que el usuario tiene que cumplir con todos ellos, es decir: haber perdido el empleo o, en el caso de los trabajadores autónomos, sufrir una pérdida de ingresos o ventas de, al menos, el 40%; que los ingresos de la unidad familiar en el mes anterior a la solicitud no superen los 1.613,52 euros (un techo ampliable si se tienen a cargo hijos, familiares con discapacidades o enfermedades graves, o si en el hogar conviven personas mayores de 65 años); que las cuotas de los préstamos, más los gastos y suministros básicos sean iguales o superiores al 35% de los ingresos netos que perciba el conjunto de los miembros de la unidad familiar; y que el esfuerzo que representa la carga de los préstamos sobre la renta familiar se haya multiplicado por al menos 1,3.

“Los requisitos para acogerse a la moratoria son muy estrictos por los que será un número muy reducido de consumidores el que consiga acceder a la misma”, reflexiona la portavoz de la OCU, Ileana Izverniceanu. Hasta este martes, su organización había recibido alrededor de 40 consultas relacionadas con la moratoria hipotecaria. Un estudio publicado por Asufin esta semana muestra que encaja en todos esos criterios solo el 10,2% del centenar de expedientes analizados por la asociación tras haber recibido unas 500 consultas. Cerca del 74,5% lo hace solo parcialmente y el 3% cumpliría con todos los requisitos pero quedaría expulsado de la ayuda, ya que presenta una situación de vulnerabilidad anterior a las circunstancias de emergencia sanitaria del Covid-19. Esta proporción alcanza el 12,2% en el caso de familias que ya se encontraban en alguno de los supuestos de vulnerabilidad con carácter previo a la crisis, pero no todos.

Prueba del impacto que está teniendo la emergencia en el presupuesto de los hogares, en tan solo una entidad, CaixaBank, han recibido ya “decenas de miles” de solicitudes, según fuentes del banco presidido por Jordi Gual. Las mismas admiten que se cursan todas y, desde que el usuario rellena el formulario online y envía la documentación necesaria, “se bloquea automáticamente la cuota” y se estudia si entra en los criterios establecidos por la suspensión regulada o si la entidad debe atenderle de otra forma.

En la misma línea, fuentes del Banco Santander señalan que son ya “miles” las solicitudes que reciben para acogerse a la moratoria establecida por el Gobierno y un número mayor todavía las que se dirigen al plan de carencias que ofrece la entidad a los afectados por esta crisis. “Aunque son muchas las solicitudes que han iniciado el trámite, el número de las que lo han finalizado completamente se cuentan por centenares”, indican fuentes de Bankia. Desde la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri esperan que “este número vaya creciendo de forma importante a medida que pasen los días”.

VÍAS DE ESCAPE

Para ampliar el acceso a la moratoria del Ejecutivo, Asufin propone que tengan este derecho todas las familias que cumplen dos condiciones, en lugar de cuatro: aquellas cuya situación laboral haya empeorado y cuyos gastos básicos representen un 35% o más de sus ingresos. Pero, más que una moratoria, según la OCU, la solución más sencilla para aliviar la carga hipotecaria de las familias y que menos perjudicaría hogares y bancos sería que el Gobierno obligue las entidades a aceptar las solicitudes de carencia que cualquier afectado por la crisis provocada por la pandemia pudiera presentar.

“El único requisito sería haber perdido el empleo o, en el caso de los autónomos, tener una pérdida sustancial de ingresos o ventas”, explica Izverniceanu. La carencia podría ser total, es decir, el usuario dejaría de pagar la cuota de la hipoteca durante un cierto período, o una carencia parcial, en la que solo sufragaría los intereses pero no devolvería el capital. “Para hacerse una idea, en una carencia parcial de una hipoteca con un capital pendiente de 100.000 euros y un plazo restante de 15 años, referenciada al euríbor más 1%, se pagarían 59,33 euros en lugar de 585,91 euros”, calcula la portavoz.

En sus palabras, “las carencias que algunos bancos ya están proponiendo, al no estar sujetas al decreto, pueden ir acompañadas por exigencias adicionales (como seguros de vida o un aumento de los diferenciales) que no se admitirían si fueran reguladas”.

REFINANCIAR LA DEUDA

De hecho, las entidades de crédito integradas en la Asociación Española de Banca (AEB) y la asociación bancaria CECA ofrecen, para los afectados económicamente por el Covid-19, un aplazamiento de hasta 12 meses en la amortización del capital de la hipoteca para primera vivienda, y de hasta seis meses en préstamos al consumo. Durante este período, los clientes solo pagarán los intereses, según comunicaron el lunes. La deuda que se deja de devolver, sin embargo, será refinanciada a través de otro crédito al consumo o una novación del préstamo original.

Tras una reacción airada de la Asufin —“la oferta de la banca es de un cinismo insoportable, porque es deuda y más deuda”, declaró Suárez— desde la asociación aseguraron el martes que “fuentes bancarias de toda solvencia” les trasladaron que “las entidades no cobrarán intereses por los aplazamientos de hipotecas y créditos personales de consumo que se articulen mediante préstamos personales, modificaciones u otras fórmulas que determinen caso a caso”. En otros términos, el aplazamiento podría estar cubierto por otro crédito a coste cero.

“Entendemos que la banca ha aprendido de los errores cometidos en la anterior crisis, en la que fueron absolutamente insensibles a los problemas de los consumidores, lo que provocó una avalancha de ejecuciones hipotecarias que tuvo como consecuencia final el embargo de las viviendas y el desahucio de miles de familias”, apostilla Izverniceanu. Aun así, la portavoz de la organización insiste para que el Gobierno regule estas carencias y la presidenta de Asufin señala que seguirán “vigilantes para verificar que no se carga a los clientes con refinanciación que genera mayor vulnerabilidad financiera”, aunque expresa su agradecimiento por la aclaración y la iniciativa de las entidades.

Por el contrario, desde la Adicae creen que la oferta del sector “encubre no solo costes muy elevados para los hipotecados y deudores que accedan a estas medidas, sino un grave riesgo de anulación en la práctica de las moratorias legales acordadas por el Consejo de Ministros, a lo que se añade una aplicación carente de transparencia alguna”.

2020-04-08

A menudo la cancelación de una cuenta, una deuda con el banco o una póliza de seguro es algo menos sencilla de lo que parece. Pequeña guía para acertar el proceso.

A primera vista, pagar la última letra de un préstamo hipotecario, clausurar un depósito bancario o resolver el contrato de un seguro pueden parecer el último acto tras el cual el usuario ya no tendrá que preocuparse por estos productos financieros, al haber puesto fin a su compromiso con las entidades emisoras. Los expertos, sin embargo, señalan que la realidad es algo distinta, puesto que muchas veces será necesario formalizar de alguna manera que la tenencia de estos productos se acabó. En determinados casos será necesario también sufragar algunos costes para dejar esta constancia. ¿En qué elementos, entonces, deberá fijar su atención el usuario a la hora de deshacerse de un depósito, un crédito o una póliza de seguros?

LOS DEPÓSITOS.
“Cancelar un depósito bancario es una operación relativamente sencilla”, afirma el experto en finanzas José María López. El Real Decreto de servicios de pago establece que el usuario puede resolver el contrato en cualquier momento y sin preaviso, y que el banco cumplirá la orden de resolución antes de que hayan transcurrido 24 horas desde la recepción de la solicitud. “En la práctica, las entidades de crédito suelen acceder a la petición sin necesidad de agotar este plazo, una vez realizadas las comprobaciones oportunas”, subraya el también autor del blog Todo son finanzas.

El usuario abonará entonces solo la parte de la comisiones hasta la resolución del contrato. Si se habían pagado por anticipado, se reembolsarán de manera proporcional a la duración del plazo que cubra la comisión o el gasto en cuestión. La cancelación es gratuita, aunque, si el contrato ha estado en vigor durante menos de seis meses se podrán aplicar otras comisiones acordes con los costes.

LÍMITES A VIGILAR

Pese a la facilidad con la que se puede cerrar un depósito bancario, en el caso de que este tenga varios titulares, habrá que atender a lo establecido en el contrato. “Podría ser necesaria la firma de todos ellos o la de algunos, o podría ser suficiente uno solo”, destaca López. Y, si la cuenta a la vista es el origen o el destino de pagos en curso, como domiciliaciones, abonos de nóminas, o adeudo de pagarés, entre otros, la extinción del depósito sin más acarrearía problemas “de difícil solución”, a los que se deberá prestar atención.

Este tipo de cuenta podría ser también el soporte a través del que se pagan las cuotas de amortización de préstamos personales o hipotecarios, o la tarjeta de crédito. “En tal caso, es posible que no se pueda proceder a la cancelación hasta completar la amortización del crédito en cuestión”, añade López.

Ojo con las vinculaciones

Muchas veces las entidades bancarias ofrecen al cliente la contratación conjunta de varios productos financieros, con el objetivo de rebajar el tipo de interés o el diferencial de operaciones de crédito. Son las que, en la jerga bancaria, se llaman ventas combinadas. “Si entre tales productos figurase un depósito a la vista, nada impediría, inicialmente, su cancelación, pero esta podría traducirse en un encarecimiento del crédito relacionado”, advierte López.

Este experto asegura que todas estas consideraciones son válidas también en el caso de los depósitos a plazo, con la salvedad de que estos no sirven para practicar operaciones de abono y adeudo en el marco de la prestación de servicios de pago. Y una particularidad, es decir, que la cancelación antes de la fecha de vencimiento acarreará una penalización que el usuario deberá abonar a la entidad. Razón por la que López aconseja “dar orden de no renovación al vencimiento, para evitar los costes asociados a la renovación tácita”.

LAS HIPOTECAS

Un caso especial de préstamo es el hipotecario. Su cancelación desde el punto de vista económico se produce cuando todo el capital haya sido amortizado y se hayan correspondido todos los intereses. No obstante, al principio del préstamo, para que la garantía (es decir, el bien hipotecado) sea efectiva, la escritura de la hipoteca tiene que ser inscrita en el Registro de la Propiedad. Por ello, una vez amortizado el préstamo, el usuario deberá cancelar la hipoteca en esta institución. Para poder hacerlo, López indica dos vías: “o la entidad declara su conformidad ante el Registro de la Propiedad o emite un certificado con el que el cliente podrá llevar a cabo la gestión”.

Un crédito o un préstamo no hipotecario se cancelará sencillamente al extinguir toda la deuda y, por ende, el contrato. Aún así, López agrega que el cliente podría tener interés en que el banco le entregue un certificado de que la operación crediticia resulta cancelada por el cumplimiento de sus obligaciones como deudor.

GASTOS DE CANCELACIÓN

No estará demás tampoco recordar que la cancelación de un préstamo hipotecario conlleva una serie de gastos para el prestatario. Será necesario abonar a la notaría los aranceles de otorgamiento de la escritura de cancelación de la hipoteca. “Para un préstamo hipotecario de unos 150.000 euros serían unos 170 euros, a los que habrá que sumar el 21% de IVA”, explica Antonio Ripoll, notario en Alicante, quien señala también que los gastos registrales representarán otros 115 euros. De esta forma, solo para cancelar esta hipoteca, el gasto que tendrá que sufragar el usuario asciende a unos 320 euros.

Si el trámite es llevado por una gestora, que se encargará de la liquidación fiscal de la cancelación (está exenta, pero se debe presentar a la oficina liquidadora), a este coste se deberán añadir entre 100 euros y 400 euros, según cálculos de Ripoll. “Existen muchas alternativas a la gestoría”, asegura. “A veces es la misma notaría quien se encarga o lo puede hacer el propio interesado, ya que se trata de un trámite sencillo”, concluye.

LOS SEGUROS

La póliza de un seguro, cuya duración no podrá superar los 10 años, puede establecer que el contrato se prorrogue una o más veces por un período que no puede rebajar un año cada vez. Si una de las partes no quiere renovar el contrato, debe notificarlo a la otra con cierta antelación: si es el tomador, un mes, y dos meses, si se trata del asegurador, según la Ley del contrato de seguro. “En la práctica no es infrecuente que el cliente comunique el deseo de no prorrogar el contrato sin haber respetado el plazo establecido en la Ley, o que trate de rechazar el adeudo en su cuenta extemporáneamente”, señala López. Con resultado negativo, en ambos casos.

Una importante excepción a estas reglas es el seguro de vida. En general, tanto si el contrato se estipuló sobre la vida del tomador como la de un tercero, cuando su duración prevista es de más de seis meses, el usuario podrá resolver el contrato en un plazo de 30 días después de la entrega de la póliza por parte de la aseguradora, sin indicar los motivos y sin penalización alguna. “En algunos de los demás contratos de seguro formalizados a distancia (por ejemplo, por internet o teléfono) el plazo para ejercer el derecho de desistimiento es de 14 días”, añade.

2019-04-16

Tener un crédito para viajar en verano es una opción que cada vez más personas escogen, pero hay trampas en las que es mejor no caer.

Cuando se acerca el verano y aprietan las ganas de desconectar de la rutina, llegan las búsquedas de vuelos, consulta de guías, y repaso a los últimos viajes de amigos o familiares. ¿Qué pasa si asumir los costes de un viaje este verano se releva de una auténtica misión imposible? Llega la tentación de pedir un crédito para costear las vacaciones. Antes de hacerlo, piensa en todos los pros y contras que eso conlleva.

El 15% de los españoles afirma haber tenido problemas para hacer frente a las deudas contraídas para financiar sus vacaciones de verano, según un estudio de la empresa de gestión de deuda Kruk. A raíz de este dato, no extraña que el 40% de los encuestados admitan que pedirían alguna vez un crédito para costear su descanso en el estío. De ellos, el 31% lo haría para sufragar un desembolso más grande de lo que puede permitirse en ese momento y el 29% aprovecharía una oferta de financiación de alguna agencia de viaje, si le pareciera interesante.

CONOCE TUS LÍMITES

A todos los que se planteen pedir un préstamo para financiar sus vacaciones de verano, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) aconseja antes de todo saber exactamente cuánto dinero se pide y cuánto se va a pagar por ello. “Parece una obviedad, pero no siempre es fácil darse cuenta de lo primero, y poca gente hace cuentas sobre lo segundo”, subraya su portavoz, Ileana Izverniceanu. “Antes de pedir cualquier crédito hay que ser conscientes de que se tiene capacidad suficiente para abonar las cuotas”, remacha.

No hay que olvidar nunca que lo que determina el precio de un crédito no es el interés nominal, sino la llamada tasa anual equivalente (TAE), que incluye no solo los intereses, sino también las comisiones y otros gastos. Este es el concepto que servirá de elemento de comparación entre distintos préstamos, destaca Izverniceanu.

CANCELA LO ANTES POSIBLE

“Por último, desde nuestro punto de vista, es fundamental no caer en el sobreendeudamiento, es decir, solo debemos pedir un crédito si realmente lo podemos pagar”, señala la portavoz de la OCU. Y si de verdad se quiere dar el paso y pedir un préstamo para irse de vacaciones, por lo menos habrá que fijarse en que “permanecer endeudado el menor tiempo posible es la mejor opción”, en palabras de Izverniceanu. Lo que se traduce en cancelar la deuda pendiente de forma anticipada, en cuanto se disponga de liquidez.

Es verdad que las entidades pueden establecer comisiones por amortización anticipada. Estas, no obstante, “no podrán ser superiores al 1% de la cantidad amortizada con antelación, si el plazo pendiente de pago es mayor de un año”, explica la portavoz de la OCU. Por el contrario, por plazos inferiores –lo que es habitual en las tarjetas– no se pagará más del 0,5%.

¿HAY ALTERNATIVAS?

Una de las preguntas que la OCU sugiere hacerse antes de suscribir un préstamo para las vacaciones es si se dispone de otras modalidades de financiación. Si el 60,7% de los encuestados por Kruk utiliza ahorros propios para pagar los gastos de las vacaciones, un 33,7% utiliza su tarjeta de crédito, y el 15,6% se acoge a la financiación de alguna agencia de viajes, “pedir un préstamo a familiares o solicitar un adelanto de la nómina” son otras soluciones, según Izverniceanu.

Los llamados créditos rápidos o minicréditos –préstamos de importe muy pequeño que se conceden de forma casi automática– “tienen un coste elevadísimo”, indica la portavoz de la OCU, por lo que esta opción parece “la menos recomendable, al ser con diferencia la más cara.

TENDENCIA ALCISTA

Sea como fuere, los españoles se inclinan cada vez más hacia los créditos al consumo. En el segundo trimestre del año pasado se concedieron 127.162 millones de euros en préstamos a las familias dedicados al consumo, según el Banco de España. Esta cifra es la más alta del año, con un incremento del 4,8% con respecto al mismo período de 2016. Estos datos coinciden con la tendencia registrada por iAhorro en el último año. Del total de los préstamos que las entidades concedieron a los clientes que este comparador bancario captó en 2017, el mes en el que más se dieron fue junio, con el 10,9%; y en julio y agosto no bajaron del 9%. Lo que evidencia, según sus expertos, una vuelta a los préstamos para irse de vacaciones.

Una tendencia que, de alguna forma, marca un retorno de la propensión al gasto tras los años de la crisis. “Mucha gente ha decidido que ha llegado el momento de financiar aquellas actividades que son típicas de los meses de verano, como vacaciones, bodas, y otras, y que había paralizado en los años anteriores”, según el asesor financiero Pablo Souto.

2018-06-06
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Cada financiación está sujeta a aprobación bancaria por parte de las entidades que colaboran con Finanzix, marca propiedad de Crediactivos Patrimoniales S.L. que es una entidad inscrita con el número de codificación D267 como Intermediario de Crédito Inmobiliario en el REGISTRO DE INTERMEDIARIAS DEL BANCO DE ESPAÑA, máximo órgano supervisor en materia financiera, dependiente del MINISTERIO DE ECONOMÍA, conforme a la Ley 5/2019, de 15 de marzo, de contrato de crédito inmobiliario (LCCI 5/2019) para regular los Intermediarios de Crédito Inmobiliario (“ICI”) cumpliendo a su vez los requisitos exigidos por Banco de España.

Entidad también inscrita con el número 646 / 2016 en el Registro Estatal de Empresas de intermediación Financiera para la celebración de contratos de préstamo del INSTITUTO NACIONAL DE CONSUMO del MINISTERIO DE SANIDAD, SERVICIOS SOCIALES E IGUALDAD previsto en la Ley 2/2009 del 31 de Marzo con póliza concertada de seguro de responsabilidad civil número BNE201917630 con la entidad aseguradora o de crédito Lloyd´s Exsel conforme exige la actual LCCI 5/2019.